jueves, 23 de diciembre de 2010
lunes, 20 de diciembre de 2010
Cuento de Navidad (Episodio final)
En el capítulo anterior Plácido José está en una rueda de prensa con un globo en la mano contestando preguntas sobre su visita a otro planeta.
Éstos seres, sigue diciendo, han creado unos personajes irreales y tienen engañados a los niños. Les mienten diciéndoles que esos personajes les traerán regalos cuando en realidad son lo padres de los niños quienes compran los regalos.
¿Por qué les engañan? Pregunta un periodista.
Engañar a los niños en Navidad es otra tradición, los niños se ilusionan mucho con la llegada de los personajes.
Nosotros sabemos que los niños se ilusionan con nada, dice otro periodista ¿No sería mejor no engañarles y que los padres les den los regalos?
Si, pero al ser esto una tradición están acostumbrados a la repetición de todos los años lo mismo.
Incluso encontré a una habitante que al descubrir la verdad cuando era pequeña, se sintió engañada, se enfadó con sus padres y dejó de hablar con ellos durante varias semanas. Dijo que le afectó mucho la noticia, pero ahora que tiene hijos les está engañando también.
¿Por qué engaña a sus hijos si a ella no le gustó la verdad?
Ella dijo que les engaña porque todo el mundo hace lo mismo.
¿Que tipo de personajes han creado?
Un gordo con barba blanca vestido de rojo, el cual viaja en un trineo volador tirado por renos, tres reyes magos, también con barba, que viajan en camello e incluso hay un tronco que después de darle golpes y cantarle una canción, da regalos.
El gordo con barba blanca aún estando en un estado de obesidad considerable, entra a las casas bajando por las chimeneas, y al igual que los tres reyes magos reparten todos los regalos en una noche.
La llegada de los personajes regala regalos es también algo que utilizan los padres con los niños en forma de amenaza para corregir un mal comportamiento de las criaturas. La falta de recursos de los padres para educar a sus hijos les hace decir que si no se portan bien no van a recibir regalos, porque los reyes o el personaje de turno ve constantemente lo que hacen.
¿Cómo pueden creerse los niños esas mentiras? Pregunta otro periodista.
Porque son mucho más simples que los padres y el cerebro de los pequeños está menos desenvolupado que el de los adultos.
¿Has encontrado algún tipo de sabiduría en ese planeta? Pregunta otro periodista.
No he encontrado nada, pero en el último momento encontré lo que parecía ser un sabio parecido a los de nuestro planeta. Andaba como los de aquí, como si perdiera el equilibrio por la pesadez de su cerebro. Pero éste sabio olía mucho a alcohol y tenía una botella en una mano y un globo en la otra.
Hijo mío, dijo nada mas verme. Estaba convencido que yo era su hijo y siguió diciendo: No hables con extraños, no vuelvas tarde a casa y mira con cuidado lo que te echan en la Cocacola. Luego estuvo maldiciendo a los políticos, a las mujeres y a su Dios por haberle abandonado. Acabó diciendo que en realidad el culpable de todo era el reparador de zapatos y luego me dió este globo.
Plácido José el hombre de la voz grave, el cual, en realidad tenía la voz de pito como el resto de los habitantes de su planeta (la voz de pito creaba malestar) pero a él se le cambiaba a grave cuando estaba resfriado, había descubierto que en el contenido del globo había helio y durante el viaje de regreso descubrió que al inhalarlo se le ponía la voz más grave. El descubrimiento cambiaría las voces de los habitantes de su planeta. Sustituirían el oxígeno actual de la atmósfera por el helio (en este planeta se puede cambiar la atmósfera). Así acabaría con el malestar de los habitantes por tener voz de pito y todo el mundo la tendría grave.
Después de la alegría al explicar el descubriendo del helio hubo una última pregunta:
¿A qué se refería el genio cuando habló del reparador de zapatos?
Al principio no pude sacar ninguna conclusión al respecto, el sabio dijo textualmente: La culpa de todo la tiene el Zapatero.
En el viaje de regreso vi en Internet que el Zapatero es el presidente del gobierno de ese país.
Fin.
Éstos seres, sigue diciendo, han creado unos personajes irreales y tienen engañados a los niños. Les mienten diciéndoles que esos personajes les traerán regalos cuando en realidad son lo padres de los niños quienes compran los regalos.
¿Por qué les engañan? Pregunta un periodista.
Engañar a los niños en Navidad es otra tradición, los niños se ilusionan mucho con la llegada de los personajes.
Nosotros sabemos que los niños se ilusionan con nada, dice otro periodista ¿No sería mejor no engañarles y que los padres les den los regalos?
Si, pero al ser esto una tradición están acostumbrados a la repetición de todos los años lo mismo.
Incluso encontré a una habitante que al descubrir la verdad cuando era pequeña, se sintió engañada, se enfadó con sus padres y dejó de hablar con ellos durante varias semanas. Dijo que le afectó mucho la noticia, pero ahora que tiene hijos les está engañando también.
¿Por qué engaña a sus hijos si a ella no le gustó la verdad?
Ella dijo que les engaña porque todo el mundo hace lo mismo.
¿Que tipo de personajes han creado?
Un gordo con barba blanca vestido de rojo, el cual viaja en un trineo volador tirado por renos, tres reyes magos, también con barba, que viajan en camello e incluso hay un tronco que después de darle golpes y cantarle una canción, da regalos.
El gordo con barba blanca aún estando en un estado de obesidad considerable, entra a las casas bajando por las chimeneas, y al igual que los tres reyes magos reparten todos los regalos en una noche.
La llegada de los personajes regala regalos es también algo que utilizan los padres con los niños en forma de amenaza para corregir un mal comportamiento de las criaturas. La falta de recursos de los padres para educar a sus hijos les hace decir que si no se portan bien no van a recibir regalos, porque los reyes o el personaje de turno ve constantemente lo que hacen.
¿Cómo pueden creerse los niños esas mentiras? Pregunta otro periodista.
Porque son mucho más simples que los padres y el cerebro de los pequeños está menos desenvolupado que el de los adultos.
¿Has encontrado algún tipo de sabiduría en ese planeta? Pregunta otro periodista.
No he encontrado nada, pero en el último momento encontré lo que parecía ser un sabio parecido a los de nuestro planeta. Andaba como los de aquí, como si perdiera el equilibrio por la pesadez de su cerebro. Pero éste sabio olía mucho a alcohol y tenía una botella en una mano y un globo en la otra.
Hijo mío, dijo nada mas verme. Estaba convencido que yo era su hijo y siguió diciendo: No hables con extraños, no vuelvas tarde a casa y mira con cuidado lo que te echan en la Cocacola. Luego estuvo maldiciendo a los políticos, a las mujeres y a su Dios por haberle abandonado. Acabó diciendo que en realidad el culpable de todo era el reparador de zapatos y luego me dió este globo.
Plácido José el hombre de la voz grave, el cual, en realidad tenía la voz de pito como el resto de los habitantes de su planeta (la voz de pito creaba malestar) pero a él se le cambiaba a grave cuando estaba resfriado, había descubierto que en el contenido del globo había helio y durante el viaje de regreso descubrió que al inhalarlo se le ponía la voz más grave. El descubrimiento cambiaría las voces de los habitantes de su planeta. Sustituirían el oxígeno actual de la atmósfera por el helio (en este planeta se puede cambiar la atmósfera). Así acabaría con el malestar de los habitantes por tener voz de pito y todo el mundo la tendría grave.
Después de la alegría al explicar el descubriendo del helio hubo una última pregunta:
¿A qué se refería el genio cuando habló del reparador de zapatos?
Al principio no pude sacar ninguna conclusión al respecto, el sabio dijo textualmente: La culpa de todo la tiene el Zapatero.
En el viaje de regreso vi en Internet que el Zapatero es el presidente del gobierno de ese país.
Fin.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Extraño cuento de navidad (Episodio 4)
En el capítulo anterior, "el hombre de la voz grave" después de mantener relaciones sexuales con dos hombre, una doncella de esquina y estar en una orgía, encuentra a un sabio por la calle y le da algo muy importante.
Plácido José llega en un día a su planeta.
Los habitantes se sorprenden cuando ven por la tele al recién llegado con un globo en la mano.
Después de saludar a las diversas autoridades, estaba todo preparado para que "el hombre de la voz grave" diera una rueda de prensa. Numerosos periodistas esperaban en la sala de prensa su intervención.
Cuando Plácido José llega, una lluvia de fotos y flashes le deslumbra. Se sienta y empieza la ronda de preguntas.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la nueva civilización? Pregunta uno de los periodistas.
Nada más llegar me sorprendió ver luces colgadas por muchas calles.
¿Por qué tienen esas luces? Pregunta otro
Porque están en un periodo Navideño. Es una fiesta donde celebran el nacimiento del hijo de un dios, nacido hace más de dos mil años. En teoría es un periodo de amistad y fraternidad y algunas personas intentan ser mejores personas.
La iluminación en las calles anima a mucha gente y con las luces puestas parecen consumir más. Todo iluminado también atrae a turistas.
¿Por qué siguen celebrando el nacimiento del niño si hace tanto tiempo que nació?
Porque es una tradición. Estos seres están atrapados en un periodo de tiempo al que denominan año, es como un círculo vicioso y todos los años repiten lo mismo.
¿Por qué un año no celebran otra cosa?
Parece que la repetición les tiene atrapados. Algunos celebran por inercia, otros por obligación, a otros le gusta celebrar y a otros les gusta la celebración. Pero no todos celebran la navidad.
Actualmente la celebración del nacimiento del niño se está perdiendo, para muchos es una celebración de reunión familiar donde se come mucho y se consume más.
Si consumen más ¿Por qué no celebran la Navidad todo el año o dejan las luces permanentemente? pregunta otro periodista
Pues, no lo sé.
A todo esto, Plácido José sigue con un globo en la mano.
Continuará.......
Plácido José llega en un día a su planeta.
Los habitantes se sorprenden cuando ven por la tele al recién llegado con un globo en la mano.
Después de saludar a las diversas autoridades, estaba todo preparado para que "el hombre de la voz grave" diera una rueda de prensa. Numerosos periodistas esperaban en la sala de prensa su intervención.
Cuando Plácido José llega, una lluvia de fotos y flashes le deslumbra. Se sienta y empieza la ronda de preguntas.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la nueva civilización? Pregunta uno de los periodistas.
Nada más llegar me sorprendió ver luces colgadas por muchas calles.
¿Por qué tienen esas luces? Pregunta otro
Porque están en un periodo Navideño. Es una fiesta donde celebran el nacimiento del hijo de un dios, nacido hace más de dos mil años. En teoría es un periodo de amistad y fraternidad y algunas personas intentan ser mejores personas.
La iluminación en las calles anima a mucha gente y con las luces puestas parecen consumir más. Todo iluminado también atrae a turistas.
¿Por qué siguen celebrando el nacimiento del niño si hace tanto tiempo que nació?
Porque es una tradición. Estos seres están atrapados en un periodo de tiempo al que denominan año, es como un círculo vicioso y todos los años repiten lo mismo.
¿Por qué un año no celebran otra cosa?
Parece que la repetición les tiene atrapados. Algunos celebran por inercia, otros por obligación, a otros le gusta celebrar y a otros les gusta la celebración. Pero no todos celebran la navidad.
Actualmente la celebración del nacimiento del niño se está perdiendo, para muchos es una celebración de reunión familiar donde se come mucho y se consume más.
Si consumen más ¿Por qué no celebran la Navidad todo el año o dejan las luces permanentemente? pregunta otro periodista
Pues, no lo sé.
A todo esto, Plácido José sigue con un globo en la mano.
Continuará.......
sábado, 11 de diciembre de 2010
jueves, 9 de diciembre de 2010
Extraño cuento de Navidad (Episodio 3)
En el capítulo anterior dos hombres preguntan a Plácido José si quiere ir a su apartamento con ellos.
Plácido José acepta la invitación y se va con ellos a cambio de información. En el apartamento practican eso que hacen el hombre y la mujer cuando quieren tener niños. Después de la experiencia, Plácido sabe que en esta ciudad están en época navideña y el por qué se celebra la navidad.
El hombre de la voz grave sigue andando por las calle de la ciudad en busca de sabiduría. En una tienda ve la tele y sigue caminando. Más tarde entra en un sitio lleno de gente con hombres en un terreno de juego corriendo tras una pelota. La gente chilla, aplaude, abuchea y dirige palabras malsonantes a un hombre con silbato y a algunos de los jugadores. Están como locos. Asustado sale de allí y sigue su periplo.
Una mujer en una esquina le pregunta si quiere diversión. Plácido José acepta con el objetivo de obtener información y cuando acaba la diversión, aparte de tener menos dinero, ya sabe quienes son Papa Noel y los Reyes Magos.
Más tarde entra en un local donde hay muchos jóvenes bailando, saltando y la música está muy alta. Conoce a dos chicas y le invitan a ir a una orgía. En la orgía hay hombres y mujeres haciendo esas cosas que se hacen en las orgías. Plácido José quiere imitar a la multitud, mas que nada para integrarse y para tener más información. Acaba la noche sabiendo que para tener mucho dinero has de casarte con un millonario, los políticos son unos sinvergüenzas y unos chorizos y que el país está en crisis.
El hombre de la voz grave se va cabizbajo porque aún habiendo hablado con muchas personas no ha conseguido ningún tipo de sabiduría.
Camino a su nave encuentra a un sabio por la calle. Es parecido a los que hay en su planeta, andan tambaleándose como si se fueran a caer por el gran peso de su cerebro. Este sabio huele a alcohol, tiene una botella en una mano y un globo en la otra. Se alegra de haberlo encontrado. Cuando acaba de hablar con él, se va con algo que va a cambiar la vida en su planeta.
Continuará.........
Plácido José acepta la invitación y se va con ellos a cambio de información. En el apartamento practican eso que hacen el hombre y la mujer cuando quieren tener niños. Después de la experiencia, Plácido sabe que en esta ciudad están en época navideña y el por qué se celebra la navidad.
El hombre de la voz grave sigue andando por las calle de la ciudad en busca de sabiduría. En una tienda ve la tele y sigue caminando. Más tarde entra en un sitio lleno de gente con hombres en un terreno de juego corriendo tras una pelota. La gente chilla, aplaude, abuchea y dirige palabras malsonantes a un hombre con silbato y a algunos de los jugadores. Están como locos. Asustado sale de allí y sigue su periplo.
Una mujer en una esquina le pregunta si quiere diversión. Plácido José acepta con el objetivo de obtener información y cuando acaba la diversión, aparte de tener menos dinero, ya sabe quienes son Papa Noel y los Reyes Magos.
Más tarde entra en un local donde hay muchos jóvenes bailando, saltando y la música está muy alta. Conoce a dos chicas y le invitan a ir a una orgía. En la orgía hay hombres y mujeres haciendo esas cosas que se hacen en las orgías. Plácido José quiere imitar a la multitud, mas que nada para integrarse y para tener más información. Acaba la noche sabiendo que para tener mucho dinero has de casarte con un millonario, los políticos son unos sinvergüenzas y unos chorizos y que el país está en crisis.
El hombre de la voz grave se va cabizbajo porque aún habiendo hablado con muchas personas no ha conseguido ningún tipo de sabiduría.
Camino a su nave encuentra a un sabio por la calle. Es parecido a los que hay en su planeta, andan tambaleándose como si se fueran a caer por el gran peso de su cerebro. Este sabio huele a alcohol, tiene una botella en una mano y un globo en la otra. Se alegra de haberlo encontrado. Cuando acaba de hablar con él, se va con algo que va a cambiar la vida en su planeta.
Continuará.........
jueves, 2 de diciembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Extraño cuento de Navidad (Episodio 1)
En un planeta muy lejano donde los hombres con músculos tienen el miembro pequeño, vive un hombre con voz grave pero con el miembro grande.
La mayoría de los habitantes de éste planeta aparte de no estar musculados (por lo del miembro) tienen la voz de pito. Tener la voz de pito les disgusta, porque es un sonido estridente y molesta sobretodo cuando chillan o cantan. Una cosa positiva de tener el tono de voz alto es que no pueden organizar tontos programas de tele donde concursantes cantan canciones.
Plácido José, el hombre de la voz grave conocido por todos como “Plácido José el hombre de la voz grave” también tiene la voz de pito pero le cambia de tono cuando está resfriado. Es el único en el planeta al que le sucede y nadie tiene constancia de ello, porque el hombre de la voz grave se encarga de estar resfriado constantemente.
Una absurda leyenda decía que un día aparecería un hombre con la voz grave y sería el encargado de viajar a otros planetas para traer a la población la sabiduría de otras civilizaciones.
La razón por la que los hombres musculados (llamados los pichulines) la tienen pequeña es porque al ejercitar el cuerpo, los músculos al coger volumen hacen al aparato reproductor contraerse.
Los pichulines son una minoría, porque ¿Quién va a querer tener la picha pequeña? Son personas preocupados por su imagen y aficionados a comprar las basuras revistas del corazón.
Los habitantes sin músculos llamados: los pichagrande, sienten desprecio hacía los pichulines y cada vez que ven a alguno se lían con él a tortazos, esto lo hacen entre varios porque un solo pichagrande no puede ganar en el enfrentamiento con un musculoso pichulín.
El hombre de la voz grave, estaba preparado para emprender el viaje para descubrir otras civilizaciones porque ya era mayor de edad, porque eso decía la absurda leyenda, sólo cuando llegara a los 51 años (los 51 era la mayoría de edad en este planeta) podría partir hacia nuevos horizontes.
Continuará.....
La mayoría de los habitantes de éste planeta aparte de no estar musculados (por lo del miembro) tienen la voz de pito. Tener la voz de pito les disgusta, porque es un sonido estridente y molesta sobretodo cuando chillan o cantan. Una cosa positiva de tener el tono de voz alto es que no pueden organizar tontos programas de tele donde concursantes cantan canciones.
Plácido José, el hombre de la voz grave conocido por todos como “Plácido José el hombre de la voz grave” también tiene la voz de pito pero le cambia de tono cuando está resfriado. Es el único en el planeta al que le sucede y nadie tiene constancia de ello, porque el hombre de la voz grave se encarga de estar resfriado constantemente.
Una absurda leyenda decía que un día aparecería un hombre con la voz grave y sería el encargado de viajar a otros planetas para traer a la población la sabiduría de otras civilizaciones.
La razón por la que los hombres musculados (llamados los pichulines) la tienen pequeña es porque al ejercitar el cuerpo, los músculos al coger volumen hacen al aparato reproductor contraerse.
Los pichulines son una minoría, porque ¿Quién va a querer tener la picha pequeña? Son personas preocupados por su imagen y aficionados a comprar las basuras revistas del corazón.
Los habitantes sin músculos llamados: los pichagrande, sienten desprecio hacía los pichulines y cada vez que ven a alguno se lían con él a tortazos, esto lo hacen entre varios porque un solo pichagrande no puede ganar en el enfrentamiento con un musculoso pichulín.
El hombre de la voz grave, estaba preparado para emprender el viaje para descubrir otras civilizaciones porque ya era mayor de edad, porque eso decía la absurda leyenda, sólo cuando llegara a los 51 años (los 51 era la mayoría de edad en este planeta) podría partir hacia nuevos horizontes.
Continuará.....
viernes, 19 de noviembre de 2010
El apartamento (capítulo 5)
En el capítulo anterior oia a mi vecina jadear y cuando lo hacia tambien oía a un perro y a un gallo.
Lo del perro lo asociaba a que la mujer se lo estaba haciendo con el animal, pero lo del gallo, no lo podía entender a menos que también se esté cepillando al gallo.
Al final y después de varias largas escuchas con la oreja a la pared he llegado a la conclusión que el ruido procede de la nevera. Es sorprendente.
La nevera o está embrujada o yo tengo mucha imaginación.
Un Domingo, después de trabajar, abro la puerta de mi edificio y la alarma de incendios está sonando. Por la alarma me alarmo( un juego de palabras) Subiendo las escaleras, pienso en la posibilidad de encontrar fuego en mi apartamento. ¿Habré dejado algo encendido? Me veo andando a gatas por el suelo con una nube de humo por encima de mi cabeza y luego luchando contra el fuego como Heman(master del universo) . Aunque no sé si Heman luchaba contra fuegos.
Toco la maneta de la puerta a golpecitos por si está caliente pero no lo está . Toco la puerta y no desprende calor. El ambiente no huele a quemado. Abro la puerta, recorro el apartamento y no hay fuego ¿Qué raro? La alarma sigue sonando. Ando por el edificio por si el fuego está en otro sitio y no hay nada. Voy al panel de control y pone que hay fuego en el pasillo tres, pero en el pasillo tres no hay fuego. Habrá saltado la alarma sola, pienso. Intento desconectar el ruido pero no puedo. No sé a quien llamar para que la desconecten porque a ser Domingo la inmobiliaria que gestiona el apartamento no abre hasta el Lunes y no tengo ningún teléfono para llamar a la oficinista y descarto llamar a los bomberos. Decido pasar de la alarma y ya iré a la oficina a la mañana siguiente
19 horas después.
La alarma sigue sonando, el edificio sigue en pie y no hay fuego. Voy a la oficina y hay una nueva oficinista. Le cuento que la alarma está sonando desde ayer y dice: y ¿que quieres? Abofetearte es la primera cosa que se me pasa por la cabeza, pero no se lo dije. Con la idea de que hay gente lenta para procesar información y sacar conclusiones de la información dada, le comunico que me gustaría parar la alarma. Podría vivir con el ruido perfectamente porque solo me molesta cuando subo las escaleras, pero si puedo elegir, prefiero vivir sin ruido. Llama a un electricista y por la tarde vuelve a reinar el silencio. El día que se queme el edificio paso de consultar a la oficinista, mejor llamo a los bomberos.
Lo del perro lo asociaba a que la mujer se lo estaba haciendo con el animal, pero lo del gallo, no lo podía entender a menos que también se esté cepillando al gallo.
Al final y después de varias largas escuchas con la oreja a la pared he llegado a la conclusión que el ruido procede de la nevera. Es sorprendente.
La nevera o está embrujada o yo tengo mucha imaginación.
Un Domingo, después de trabajar, abro la puerta de mi edificio y la alarma de incendios está sonando. Por la alarma me alarmo( un juego de palabras) Subiendo las escaleras, pienso en la posibilidad de encontrar fuego en mi apartamento. ¿Habré dejado algo encendido? Me veo andando a gatas por el suelo con una nube de humo por encima de mi cabeza y luego luchando contra el fuego como Heman(master del universo) . Aunque no sé si Heman luchaba contra fuegos.
Toco la maneta de la puerta a golpecitos por si está caliente pero no lo está . Toco la puerta y no desprende calor. El ambiente no huele a quemado. Abro la puerta, recorro el apartamento y no hay fuego ¿Qué raro? La alarma sigue sonando. Ando por el edificio por si el fuego está en otro sitio y no hay nada. Voy al panel de control y pone que hay fuego en el pasillo tres, pero en el pasillo tres no hay fuego. Habrá saltado la alarma sola, pienso. Intento desconectar el ruido pero no puedo. No sé a quien llamar para que la desconecten porque a ser Domingo la inmobiliaria que gestiona el apartamento no abre hasta el Lunes y no tengo ningún teléfono para llamar a la oficinista y descarto llamar a los bomberos. Decido pasar de la alarma y ya iré a la oficina a la mañana siguiente
19 horas después.
La alarma sigue sonando, el edificio sigue en pie y no hay fuego. Voy a la oficina y hay una nueva oficinista. Le cuento que la alarma está sonando desde ayer y dice: y ¿que quieres? Abofetearte es la primera cosa que se me pasa por la cabeza, pero no se lo dije. Con la idea de que hay gente lenta para procesar información y sacar conclusiones de la información dada, le comunico que me gustaría parar la alarma. Podría vivir con el ruido perfectamente porque solo me molesta cuando subo las escaleras, pero si puedo elegir, prefiero vivir sin ruido. Llama a un electricista y por la tarde vuelve a reinar el silencio. El día que se queme el edificio paso de consultar a la oficinista, mejor llamo a los bomberos.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Curioso
Me parece curioso que el Papa, obispos, curas.... defiendan
la familia tradicional cuando ellos no tienen ni mujer ni hijos.
El siguiente video es sobre la visita del Papa a Barcelona.
la familia tradicional cuando ellos no tienen ni mujer ni hijos.
El siguiente video es sobre la visita del Papa a Barcelona.
El apartamento (capítulo 4)
Cuando estoy en mi apartamento, a veces oigo el ruido de unos tacones. El ruido puede proceder del piso de abajo y he llegado a la conclusión que los tacones son parte de unos zapatos llevados por una mujer o es un hombre con zapatos de mujer. Donde vivo hay varios edificios y una salida común. Desde la ventana de mi apartamento veo la puerta de salida y puedo ver a la gente saliendo y entrando.
Me gustaría saber quien vive en el piso de abajo. Para hacerlo barajo dos opciones: Picar a la puerta y presentarme como el vecino de arriba. Hola, soy el vecino de arriba, debería decir sonriendo y entregándole un pastel hecho por mi mismo. No sé hacer pasteles, lo podría comprar o hacerle una tortilla. La otra opción, más sencilla, es mirar por la ventana cada vez que oiga el cerrar de una puerta.
Estaba convencido que en el piso de abajo vive una mujer pero cada vez que oigo el cerrar de una puerta después de unos segundo veo a un hombre dirigiéndose a la puerta de salida y con el sonido de otro cerrar de puerta he visto a una mujer atractiva con zapatos de tacón y un niño. Podría ser que el hombre es el marido de la mujer, pero el sonido de puerta de cada uno es diferente.
En ocasiones me ha parecido oír a la mujer jadeando como si practicara sexo, pero solo se le escucha a ella ¿masturbación? Una cosa extraña del momento sonoro es que cuando la escucho oigo también a un perro y luego un gallo. Lo del perro lo puedo asociar a que la mujer se lo está haciendo con el animal, pero lo del gallo, no me salen las cuentas, a menos que también se este cepillando al gallo.
La observación (parezco aquí un detective pasando horas junto a la ventana) me ha hecho llegar a la conclusión que el hombre y la mujer viven en edificios diferentes. Si hago un cuadrado imaginario con la puerta de salida en el medio. El hombre se aproxima a la puerta por la izquierda del cuadrado y la mujer por la derecha.
La resolución de este misterioso misterio es que el hombre vive en el piso de abajo porque al salir de mi edificio yo también me aproximo a la puerta por la izquierda y la mujer vive en el edificio de al lado y nuestros apartamento están pared con pared y es por eso que escucho sus tacones al caminar.
Los de los jadeos, el perro y el gallo, son ruidos constantes, para mi era un misterio sin resolver. ¿Esta mujer que hace? La respuesta del enigma en el próximo capítulo.
Me gustaría saber quien vive en el piso de abajo. Para hacerlo barajo dos opciones: Picar a la puerta y presentarme como el vecino de arriba. Hola, soy el vecino de arriba, debería decir sonriendo y entregándole un pastel hecho por mi mismo. No sé hacer pasteles, lo podría comprar o hacerle una tortilla. La otra opción, más sencilla, es mirar por la ventana cada vez que oiga el cerrar de una puerta.
Estaba convencido que en el piso de abajo vive una mujer pero cada vez que oigo el cerrar de una puerta después de unos segundo veo a un hombre dirigiéndose a la puerta de salida y con el sonido de otro cerrar de puerta he visto a una mujer atractiva con zapatos de tacón y un niño. Podría ser que el hombre es el marido de la mujer, pero el sonido de puerta de cada uno es diferente.
En ocasiones me ha parecido oír a la mujer jadeando como si practicara sexo, pero solo se le escucha a ella ¿masturbación? Una cosa extraña del momento sonoro es que cuando la escucho oigo también a un perro y luego un gallo. Lo del perro lo puedo asociar a que la mujer se lo está haciendo con el animal, pero lo del gallo, no me salen las cuentas, a menos que también se este cepillando al gallo.
La observación (parezco aquí un detective pasando horas junto a la ventana) me ha hecho llegar a la conclusión que el hombre y la mujer viven en edificios diferentes. Si hago un cuadrado imaginario con la puerta de salida en el medio. El hombre se aproxima a la puerta por la izquierda del cuadrado y la mujer por la derecha.
La resolución de este misterioso misterio es que el hombre vive en el piso de abajo porque al salir de mi edificio yo también me aproximo a la puerta por la izquierda y la mujer vive en el edificio de al lado y nuestros apartamento están pared con pared y es por eso que escucho sus tacones al caminar.
Los de los jadeos, el perro y el gallo, son ruidos constantes, para mi era un misterio sin resolver. ¿Esta mujer que hace? La respuesta del enigma en el próximo capítulo.
jueves, 28 de octubre de 2010
El apartamento (capítulo 3)
La nevera
En el estudio donde vivía antes tenía una nevera pequeña, sus dimensiones eran: tres bolis bic de alto por tres bolis de ancho. El congelador estaba dentro de la nevera. Era un espacio rectangular que no congelaba nada. Con el paso del tiempo se hinchaba de hielo y ya no tenía un congelador sino un trozaco de hielo. El trozo de hielo restaba espacio para meter los alimentos y cuando los metía dentro era como jugar al tétris. Los tomates, la carne, la leche, la lechuga… quedaban aglutinados como si aguantaran la respiración. Eso si, hielo no me faltaba
Ahora en el nuevo apartamento tengo un neverón. Es de siete bolis bic de alto por cuatro de ancho. Es una cosa inmensa.
No te lo pierdas, tiene luz por dentro y un montón de compartimentos. Hay para las verduras, para la leche, para botellas y hasta para los huevos, incluso hay dibujitos para saber donde hay que poner cada cosa. Luego hay un regulador de temperatura y un piloto verde que indica que el aparato funciona y esto no es todo, eso es solo la nevera. También hay un congelador de cuatro bolis bic de ancho por cuatro de largo, con diferentes compartimentos y no veas si congela. Es espectacular. Aunque creo que es mucha nevera para mí. No estoy diciendo ahora que eche de menos la nevera de bolsillo de antes, pero es que abro el neverón y aparece un interior triste, vacío, sin el alboroto del aglutinamiento. No sé, los huevos a lo mejor se sienten solos, no hay un roce como el de antes.
Puedo aceptar la fría realidad o poner todos los alimentos más juntos y aprovechar el espacio restante. Podría comprar fruta de plástico, carne de plástico…etc. y tener la parte de arriba hasta la bandera.
En el apartamento no tengo estanterías, aún no las he comprado y tengo muchos libros y libretas en el suelo. Estaba pensando meterlos dentro y así se conservarían mejor. Tengo ideas de genio, ¿a que sí?
En el estudio donde vivía antes tenía una nevera pequeña, sus dimensiones eran: tres bolis bic de alto por tres bolis de ancho. El congelador estaba dentro de la nevera. Era un espacio rectangular que no congelaba nada. Con el paso del tiempo se hinchaba de hielo y ya no tenía un congelador sino un trozaco de hielo. El trozo de hielo restaba espacio para meter los alimentos y cuando los metía dentro era como jugar al tétris. Los tomates, la carne, la leche, la lechuga… quedaban aglutinados como si aguantaran la respiración. Eso si, hielo no me faltaba
Ahora en el nuevo apartamento tengo un neverón. Es de siete bolis bic de alto por cuatro de ancho. Es una cosa inmensa.
No te lo pierdas, tiene luz por dentro y un montón de compartimentos. Hay para las verduras, para la leche, para botellas y hasta para los huevos, incluso hay dibujitos para saber donde hay que poner cada cosa. Luego hay un regulador de temperatura y un piloto verde que indica que el aparato funciona y esto no es todo, eso es solo la nevera. También hay un congelador de cuatro bolis bic de ancho por cuatro de largo, con diferentes compartimentos y no veas si congela. Es espectacular. Aunque creo que es mucha nevera para mí. No estoy diciendo ahora que eche de menos la nevera de bolsillo de antes, pero es que abro el neverón y aparece un interior triste, vacío, sin el alboroto del aglutinamiento. No sé, los huevos a lo mejor se sienten solos, no hay un roce como el de antes.
Puedo aceptar la fría realidad o poner todos los alimentos más juntos y aprovechar el espacio restante. Podría comprar fruta de plástico, carne de plástico…etc. y tener la parte de arriba hasta la bandera.
En el apartamento no tengo estanterías, aún no las he comprado y tengo muchos libros y libretas en el suelo. Estaba pensando meterlos dentro y así se conservarían mejor. Tengo ideas de genio, ¿a que sí?
miércoles, 20 de octubre de 2010
El apartamento (capítulo 2)
El capítulo anterior me quedo con un apartamento del que ninguno de mis contactos me había dado referencias.
En el interior hay, lavadora, nevera, horno, un lavavajillas, una mesa y unos sillones en el comedor. Una cama de matrimonio, dos armarios y una mesita en la habitación. La primera vez que lo vi no había absolutamente nada. También esperaba unos cubiertos, vasos, platos y algunos utensilios varios del hogar. Pero no hay nada de eso. Tengo que comprarlos. No me hizo gracia al principio. Pero bueno, iré comprando las cosas poco a poco según la necesidad. Para empezar tengo una cubertería de plástico. Es de color blanco. Una de las cosas buenas del plástico es que no se rompe cuando se cae al suelo. Si el cuchillo topara por accidente con uno de mis dedos no me corto. Impresionante ¿verdad?
Para entrar al apartamento hay que cruzar cinco puertas, cuatro cuando es de día. La quinta está abierta por el día y la cierran por la noche.
Si es de noche, después de abrir la primera puerta metálica con rejas, entras en una pequeña calle que pertenece al edificio. Luego, a la izquierda, subes por unas escalares y hay otra puerta metálica con rejas. Después de esta hay otra pequeña calle. Se puede ir recto o girar a la derecha. Yo giro a la derecha y luego a la izquierda donde encuentro la tercera puerta, que es la de mi edificio. Después de abrirla subo escaleras hasta el primer piso. Luego encuetro la cuarta puerta, la cual no está cerrada y se abre empujando y al fondo del pasillo ya tengo la puerta del apartamento. Esto parece complicado pero es más complicado aún cuando en la primera, en la segunda y en la tercer puerta hay que poner un código de cuatro dígitos para entrar.
¿Para que tanto código?¿No sería mejor unas cerraduras? Esto parece una cárcel o una guarida de espías. Ya lo tengo!, estoy aquí porque me quieren introducir en la organización, pues nada, seré un espía.
Ya me veo riendo a carcajadas el día que me quede tirado en la calle porque el aparatejo donde se pone el código no funciona. Si algún día me emborracho no voy a poder entrar en casa, cualquiera se acuerda de los códigos borracho. Espero que ese día no me echen de la organización, yo quiero ser espía.
En el interior hay, lavadora, nevera, horno, un lavavajillas, una mesa y unos sillones en el comedor. Una cama de matrimonio, dos armarios y una mesita en la habitación. La primera vez que lo vi no había absolutamente nada. También esperaba unos cubiertos, vasos, platos y algunos utensilios varios del hogar. Pero no hay nada de eso. Tengo que comprarlos. No me hizo gracia al principio. Pero bueno, iré comprando las cosas poco a poco según la necesidad. Para empezar tengo una cubertería de plástico. Es de color blanco. Una de las cosas buenas del plástico es que no se rompe cuando se cae al suelo. Si el cuchillo topara por accidente con uno de mis dedos no me corto. Impresionante ¿verdad?
Para entrar al apartamento hay que cruzar cinco puertas, cuatro cuando es de día. La quinta está abierta por el día y la cierran por la noche.
Si es de noche, después de abrir la primera puerta metálica con rejas, entras en una pequeña calle que pertenece al edificio. Luego, a la izquierda, subes por unas escalares y hay otra puerta metálica con rejas. Después de esta hay otra pequeña calle. Se puede ir recto o girar a la derecha. Yo giro a la derecha y luego a la izquierda donde encuentro la tercera puerta, que es la de mi edificio. Después de abrirla subo escaleras hasta el primer piso. Luego encuetro la cuarta puerta, la cual no está cerrada y se abre empujando y al fondo del pasillo ya tengo la puerta del apartamento. Esto parece complicado pero es más complicado aún cuando en la primera, en la segunda y en la tercer puerta hay que poner un código de cuatro dígitos para entrar.
¿Para que tanto código?¿No sería mejor unas cerraduras? Esto parece una cárcel o una guarida de espías. Ya lo tengo!, estoy aquí porque me quieren introducir en la organización, pues nada, seré un espía.
Ya me veo riendo a carcajadas el día que me quede tirado en la calle porque el aparatejo donde se pone el código no funciona. Si algún día me emborracho no voy a poder entrar en casa, cualquiera se acuerda de los códigos borracho. Espero que ese día no me echen de la organización, yo quiero ser espía.
jueves, 14 de octubre de 2010
El apartamento (capítulo 1)
Vivo en un nuevo apartamento. La búsqueda empezó cuando un amigo polaco, de Polonia, me sugirió (mientras estábamos en la sauna ) la idea de vivir juntos. Para las mentes enfermas, el polaco tiene novia. Aunque pensando, la novia está en Polonia. De todas formas no es mi tipo. A mi me gustan con pechos, sin miembro entre las piernas y sin antecedentes de haberlo tenido.
Después de tres años viviendo solo en un pequeño estudio, no me hacía a la idea de compartir hogar y después de decirle si al polaco, yo no sé porque se lo dije, me entró pánico. El proyecto polaco, era empezar a buscar un sitio en treinta días con dos más. Los otros dos también tenían novia y también estaban en Polonia. Esto de las novias en Polonia es un poco sospechoso.
Yo te llamo, le dije. Al día siguiente empecé la búsqueda de apartamento para mi solo.
El primer apartamento era nuevo, con vistas al lago. Me lo enseñó un hombre muy amable. Insistió mucho en que los muros eran muy gordos y que no se oía nada los ruidos de la calle. Unos amigos estuvieron viviendo allí y me dijeron que se oye mucho ruido de madrugada por la carga y descarga de camiones. Iba con la idea de no quedarme el apartamento, solo quería verlo
El segundo era de segunda mano o de primeras personas(De segunda mano es una raqueta de tenis usada, aunque debería decirse de primera mano porque ya ha pasado por unas primeras manos). En fin. El hombre que me lo enseñó no me transmitía confianza. No me hacia contrato y luego los amigos de antes me comentaron que el hombre tenía un chanchullo ilegal con el dueño o algo así raro.
El tercer apartamento era viejo, estaba encima de una tienda de muebles. Me lo enseñó el dueño de la tienda de muebles. Un hombre majo, aunque decía que la basura la podía tirar donde quisiera. La puedes tirar en tu trabajo. ¿Qué dices loco? Pensé. No me veía yendo a trabajar con la mochila llena de basura.
El cuarto era viejo por fuera pero nuevo por dentro (parece una adivinanza), estaba encima de un restaurante chino. Me gustó, pero unos amigos, los mismos que me aconsejaron en el primer apartamento y en el segundo, también habían vivido allí y decían que olía constantemente a comida china.
El quinto era para compartir, podría haber llamado al polaco.
Cansado de buscar, al final me quedé con el sexto. Es nuevo, cerca del lago pero sin vistas a este. Estuve llamando a mis contactos por si alguien había vivido allí o tenían algún conocido o habían escuchado algo del sito, pero nadie me dijo nada.
Continuará......
En el siguiente capítulo:
1. El apartamento está encantado.
2. Tengo una vecina nimfómana.
3. Parece un sitio de espías porque hay muchos códigos.
Después de tres años viviendo solo en un pequeño estudio, no me hacía a la idea de compartir hogar y después de decirle si al polaco, yo no sé porque se lo dije, me entró pánico. El proyecto polaco, era empezar a buscar un sitio en treinta días con dos más. Los otros dos también tenían novia y también estaban en Polonia. Esto de las novias en Polonia es un poco sospechoso.
Yo te llamo, le dije. Al día siguiente empecé la búsqueda de apartamento para mi solo.
El primer apartamento era nuevo, con vistas al lago. Me lo enseñó un hombre muy amable. Insistió mucho en que los muros eran muy gordos y que no se oía nada los ruidos de la calle. Unos amigos estuvieron viviendo allí y me dijeron que se oye mucho ruido de madrugada por la carga y descarga de camiones. Iba con la idea de no quedarme el apartamento, solo quería verlo
El segundo era de segunda mano o de primeras personas(De segunda mano es una raqueta de tenis usada, aunque debería decirse de primera mano porque ya ha pasado por unas primeras manos). En fin. El hombre que me lo enseñó no me transmitía confianza. No me hacia contrato y luego los amigos de antes me comentaron que el hombre tenía un chanchullo ilegal con el dueño o algo así raro.
El tercer apartamento era viejo, estaba encima de una tienda de muebles. Me lo enseñó el dueño de la tienda de muebles. Un hombre majo, aunque decía que la basura la podía tirar donde quisiera. La puedes tirar en tu trabajo. ¿Qué dices loco? Pensé. No me veía yendo a trabajar con la mochila llena de basura.
El cuarto era viejo por fuera pero nuevo por dentro (parece una adivinanza), estaba encima de un restaurante chino. Me gustó, pero unos amigos, los mismos que me aconsejaron en el primer apartamento y en el segundo, también habían vivido allí y decían que olía constantemente a comida china.
El quinto era para compartir, podría haber llamado al polaco.
Cansado de buscar, al final me quedé con el sexto. Es nuevo, cerca del lago pero sin vistas a este. Estuve llamando a mis contactos por si alguien había vivido allí o tenían algún conocido o habían escuchado algo del sito, pero nadie me dijo nada.
Continuará......
En el siguiente capítulo:
1. El apartamento está encantado.
2. Tengo una vecina nimfómana.
3. Parece un sitio de espías porque hay muchos códigos.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Día 6
Con un socorrista tengo bastante para empezar la jornada. A las nueve de la mañana me vienen dos.
¿Qué hacéis aquí las dos?. Estamos en el horario, dicen ellas. La que hace el horario en ocasiones se le va la cabeza y a veces me faltan socorristas y a veces me sobran. A Rosa la seca y Jessica Franco no les importaría irse a casa, es más, desearían hacerlo. Decido enviar a casa a Rosa la Seca por un par de horas y ella está contenta y feliz con la decisión.
Hay una nueva chica en recepción. Jessica Franco me advierte que la nueva, aún trabajando varias semanas, sigue teniendo dudas y es muy pesada preguntando cosas. Ya será menos, le digo yo.
A las 9:10 recibo la primera llamada. ¿Puedes venir a recepción? Ahora mismo. A las 9:30. 9:40, 10:00, a las 10:20 me vuelve a llamar y a las 10:30 estoy harto de salir a solucionar dudas. ¿Por qué me pasarán estas cosas? A las once doy gracias a Santa Ursula porque llega Rosa la Seca y le dejo como encargada resolvedora de dudas.
Manolo King Kong, un tipo que enseña salvamento acuático a un grupo de niños y utilizaba la piscina a su antojo en vez de las dos calles que tenía alquiladas, ya lo tengo dominado y utiliza sus dos calles sin darme problemas.
Hoy estaba Manolo y también había otro hombre impartiendo un curso de monitor de natación. A los dos les tengo que dar un espacio en la piscina y a los dos les digo antes de entrar donde deben ponerse.
Después de hacer sus clases respectivas de teoría, los dos entran a la misma hora en la zona de agua y los dos no saben donde ponerse para impartir sus cursos. Yo no sé para qué digo las cosas. Con sus caras de desconcierto y un debate entre ellos, les vuelvo a repetir que uno va en la zona profunda y el otro en la zona no profunda. Barrio Sésamo no les caló.
¿A qué tipo de colegio han ido estos personajes?
¿Qué hacéis aquí las dos?. Estamos en el horario, dicen ellas. La que hace el horario en ocasiones se le va la cabeza y a veces me faltan socorristas y a veces me sobran. A Rosa la seca y Jessica Franco no les importaría irse a casa, es más, desearían hacerlo. Decido enviar a casa a Rosa la Seca por un par de horas y ella está contenta y feliz con la decisión.
Hay una nueva chica en recepción. Jessica Franco me advierte que la nueva, aún trabajando varias semanas, sigue teniendo dudas y es muy pesada preguntando cosas. Ya será menos, le digo yo.
A las 9:10 recibo la primera llamada. ¿Puedes venir a recepción? Ahora mismo. A las 9:30. 9:40, 10:00, a las 10:20 me vuelve a llamar y a las 10:30 estoy harto de salir a solucionar dudas. ¿Por qué me pasarán estas cosas? A las once doy gracias a Santa Ursula porque llega Rosa la Seca y le dejo como encargada resolvedora de dudas.
Manolo King Kong, un tipo que enseña salvamento acuático a un grupo de niños y utilizaba la piscina a su antojo en vez de las dos calles que tenía alquiladas, ya lo tengo dominado y utiliza sus dos calles sin darme problemas.
Hoy estaba Manolo y también había otro hombre impartiendo un curso de monitor de natación. A los dos les tengo que dar un espacio en la piscina y a los dos les digo antes de entrar donde deben ponerse.
Después de hacer sus clases respectivas de teoría, los dos entran a la misma hora en la zona de agua y los dos no saben donde ponerse para impartir sus cursos. Yo no sé para qué digo las cosas. Con sus caras de desconcierto y un debate entre ellos, les vuelvo a repetir que uno va en la zona profunda y el otro en la zona no profunda. Barrio Sésamo no les caló.
¿A qué tipo de colegio han ido estos personajes?
miércoles, 4 de agosto de 2010
Día 5
En el quinto día como jefe trabajo con María Macho en recepción, Musculman en el gimnasio, Rizos y Rosa la Seca en la piscina.
Las nueve de la mañana y María Macho no aparece. Se retrasará un poco. Viene Rizos y me dice que María no vendrá, se lo dijo ayer.
La alegría me desborda. No hay nadie para cubrir recepción y me tengo que quedar atendiendo a la gente porque ni Rizos ni Musulmán saben como manejar el programa del ordenador. A las once viene Rosa la Seca. Ella si sabe, trabajaba de socorrista pero la voy a poner en recepción. A las once tengo una clase de natación y no tendré tiempo para cambiarme y preparar la clase. Viva la alegría
Soy un recepcionista con poca experiencia, muchos cosas no las sé. Por ejemplo: No sé como se utiliza la máquina para pagar con tarjeta de crédito, rezando estuve para que no viniera nadie con tarjeta. El tercer cliente, un hombre con dos niños, no tiene dinero en efectivo y saca la tarjeta de crédito. Se me queda más cara de tonto. Meto la tarjeta en la máquina pongo el precio en el ordenador y aquello no funciona. La saco, la meto ( nada sexual) y sigue sin funcionar. Otros días si funcionaba, dice el hombre, como queriendo decir, no tienes ni idea, pringao. Respiro y como no le puedo pegar, le digo que pague cuando salga. Afortunadamente sale cuando llega Rosa la Seca.
Después de aprender el funcionamiento del aparato, otro día en una sustitución entre semana y también en recepción, volvió a venir el mismo hombre con sus dos niños y cuando estaba ansioso por demostrar mi habilidad en el mundo de las tarjetas, se mete las mano en el bolsillo y en vez de darme la tarjeta paga con dinero. No pude sacarme la espina del primer encuentro, pero esto no acabará así, me he quedado con su cara.
Las nueve de la mañana y María Macho no aparece. Se retrasará un poco. Viene Rizos y me dice que María no vendrá, se lo dijo ayer.
La alegría me desborda. No hay nadie para cubrir recepción y me tengo que quedar atendiendo a la gente porque ni Rizos ni Musulmán saben como manejar el programa del ordenador. A las once viene Rosa la Seca. Ella si sabe, trabajaba de socorrista pero la voy a poner en recepción. A las once tengo una clase de natación y no tendré tiempo para cambiarme y preparar la clase. Viva la alegría
Soy un recepcionista con poca experiencia, muchos cosas no las sé. Por ejemplo: No sé como se utiliza la máquina para pagar con tarjeta de crédito, rezando estuve para que no viniera nadie con tarjeta. El tercer cliente, un hombre con dos niños, no tiene dinero en efectivo y saca la tarjeta de crédito. Se me queda más cara de tonto. Meto la tarjeta en la máquina pongo el precio en el ordenador y aquello no funciona. La saco, la meto ( nada sexual) y sigue sin funcionar. Otros días si funcionaba, dice el hombre, como queriendo decir, no tienes ni idea, pringao. Respiro y como no le puedo pegar, le digo que pague cuando salga. Afortunadamente sale cuando llega Rosa la Seca.
Después de aprender el funcionamiento del aparato, otro día en una sustitución entre semana y también en recepción, volvió a venir el mismo hombre con sus dos niños y cuando estaba ansioso por demostrar mi habilidad en el mundo de las tarjetas, se mete las mano en el bolsillo y en vez de darme la tarjeta paga con dinero. No pude sacarme la espina del primer encuentro, pero esto no acabará así, me he quedado con su cara.
lunes, 5 de julio de 2010
Día 4
La instalación se abre a las nueve y a la nueve no está ni a la secretaria ni a la de la limpieza. La primera llega a las nueve y media y la segunda a las diez. Muy bonito.
Cada Domingo hay un grupo de niños haciendo un curso de primeros auxilios. El curso lo implanta Manolo King Kong. El Manolo tiene unos cojones grandes como los de King Kong. Con esta frase no me refiero a que Manolo tenga las bolas de un gran tamaño sino que tiene mucha cara y hace lo que le da la gana.
Los otros jefes no tiene los huevos tan grandes cómo Manolo(Claro, King Kong era un gorila enorme) y no le han plantado cara. Ahora, llego yo y me como el marrón.
Manolo King Kong tiene alquiladas dos calles para hacer su curso, pero él utiliza más espacio del debido y nadie le dice nada.
El primer día, utilizó la piscina entera, se lo permití por ser el primer día y porque no había absolutamente nadie en la piscina.
El segundo día, utilizó cuatro calles, también se lo pasé, porque había poca gente.
Estuve hablando con mi jefe de los "güevos" enormes de Manolo y me confirmó que los tiene bien grandes y solo tiene alquiladas dos calles.
El tercer día, había más gente y estaba dispuesto a enfrentarme al gorila.
Manolo estaba donde no debía y utilizaba media piscina. Como no tenía a mi disposición un escuadrón de aviones para hacerle frente, me acerqué y le dije educadamente si podía mover el grupo a las dos calles, las cuales había preparado para la ocasión.
Me dice: Necesito más espacio, además no hay nadie nadando. Yo le digo que no nada nadie porque estás sus niños ocupando el espacio y me dice en forma de amenaza que hoy se moverá pero no la hará el próximo día.
La cosa está muy mala. Apuesto que si le acerco el brazo me muerde.
El hombre estuvo en sus dos calles. Gané la primera batalla, pero la guerra continúa.
Cada Domingo hay un grupo de niños haciendo un curso de primeros auxilios. El curso lo implanta Manolo King Kong. El Manolo tiene unos cojones grandes como los de King Kong. Con esta frase no me refiero a que Manolo tenga las bolas de un gran tamaño sino que tiene mucha cara y hace lo que le da la gana.
Los otros jefes no tiene los huevos tan grandes cómo Manolo(Claro, King Kong era un gorila enorme) y no le han plantado cara. Ahora, llego yo y me como el marrón.
Manolo King Kong tiene alquiladas dos calles para hacer su curso, pero él utiliza más espacio del debido y nadie le dice nada.
El primer día, utilizó la piscina entera, se lo permití por ser el primer día y porque no había absolutamente nadie en la piscina.
El segundo día, utilizó cuatro calles, también se lo pasé, porque había poca gente.
Estuve hablando con mi jefe de los "güevos" enormes de Manolo y me confirmó que los tiene bien grandes y solo tiene alquiladas dos calles.
El tercer día, había más gente y estaba dispuesto a enfrentarme al gorila.
Manolo estaba donde no debía y utilizaba media piscina. Como no tenía a mi disposición un escuadrón de aviones para hacerle frente, me acerqué y le dije educadamente si podía mover el grupo a las dos calles, las cuales había preparado para la ocasión.
Me dice: Necesito más espacio, además no hay nadie nadando. Yo le digo que no nada nadie porque estás sus niños ocupando el espacio y me dice en forma de amenaza que hoy se moverá pero no la hará el próximo día.
La cosa está muy mala. Apuesto que si le acerco el brazo me muerde.
El hombre estuvo en sus dos calles. Gané la primera batalla, pero la guerra continúa.
lunes, 28 de junio de 2010
Misterio
En la tienda de la gasolinera compro bastante porque es el último sitio donde puede hacerlo antes de llegar a casa.
En el establecimiento hay un dependiente con un comportamiento inexplicable.
Todos los días al pagar le doy el dinero en la mano y todos los días en vez de devolverme el dinero lo deja en el mostrador.
Yo pongo la mano de una formar cóncava para facilitar el retorno del cambio y el deja siempre el cambio en el mostrador.
Si pusiera el dinero en mi mano, la cerraría y me iría. Pero al dejarlo en el mostrador, tengo que recoger las monedas retrasando mi marcha.
Es como: ahí te dejo el dinero basura!!
El chico puede no entender el gesto cóncavo, pero no puede ser porque él lo hace cuando le doy el dinero.
A lo mejor tiene un trauma infantil con respecto al tema o no ve bien.
Podría moverle mi mano varias veces para hacerle entender la ilusión de querer recibir el cambio y no tenerlo que recoger.
Podría intentar adivinar el trazado del movimiento de su brazo para interceptar el dinero antes de dejarlo en el mostrador.
Podría cogerle del cuello y estrangularle.
La situación se va repitiendo día a día, semana a semana, mes a mes y ya voy con la idea de recoger las monedas.
Un día harto, le pagué con su misma moneda (pero con mi dinero) y pasó una cosa extraordinaria, excepcional e insólita.
Pagué dejando las monedas en el mostrador y me devolvió el cambio en la mano.
Esto es un misterio
En el establecimiento hay un dependiente con un comportamiento inexplicable.
Todos los días al pagar le doy el dinero en la mano y todos los días en vez de devolverme el dinero lo deja en el mostrador.
Yo pongo la mano de una formar cóncava para facilitar el retorno del cambio y el deja siempre el cambio en el mostrador.
Si pusiera el dinero en mi mano, la cerraría y me iría. Pero al dejarlo en el mostrador, tengo que recoger las monedas retrasando mi marcha.
Es como: ahí te dejo el dinero basura!!
El chico puede no entender el gesto cóncavo, pero no puede ser porque él lo hace cuando le doy el dinero.
A lo mejor tiene un trauma infantil con respecto al tema o no ve bien.
Podría moverle mi mano varias veces para hacerle entender la ilusión de querer recibir el cambio y no tenerlo que recoger.
Podría intentar adivinar el trazado del movimiento de su brazo para interceptar el dinero antes de dejarlo en el mostrador.
Podría cogerle del cuello y estrangularle.
La situación se va repitiendo día a día, semana a semana, mes a mes y ya voy con la idea de recoger las monedas.
Un día harto, le pagué con su misma moneda (pero con mi dinero) y pasó una cosa extraordinaria, excepcional e insólita.
Pagué dejando las monedas en el mostrador y me devolvió el cambio en la mano.
Esto es un misterio
martes, 22 de junio de 2010
Final del día tres
En ocasiones hay personas con quejas. Estas persona suelen estar molestas por la temperatura del agua de las duchas, o porque la piscina está muy fría o cualquier otra cosa y requieren una explicación de un superior. Quiero hablar con el jefe, suelen decir a la recepcionista, cuando esta no ha logrado gestionar el problema. En estas situaciones me toca dar la cara y afrontar la tormenta. ¿Cómo se afronta una de estas situaciones? Me pregunto. ¿Salgo con una actitud amistosa, con una sonrisa al principio y semblante serio? o ¿con cara de mala leche, para acojonar al otro, por molestarme y enturbiar mi paz interior?
Esperaba con curiosidad el día y el día llegó.
Me llama Mis Priscila: Una persona quiere hablar contigo.
Desde la base que el cliente tiene la razón, voy con la idea de solucionar el conflicto de una forma pacífica y con un semblante neutro, con la intención de escuchar para luego intentar razonar una respuesta.
Esperaba encontrar una persona en un estado violento o a una persona enojada, convencida de tener razón y expulsando su frustración. Me vino la imagen de un perro asesino ladrando.
Llego a recepción y hay una señora con su hija. Querían ir al gimnasio. El problema era que la niña al tener 15 años no podía entrar porque los menores de 16 no tienen permitida la entrada .
La señora no está ni alterada ni enfadada. Me pregunta la cuestión y llanamente niego el acceso a la menor. La señora lo acepta y se va.
Extrañado le pregunto a Mis Priscila: ¿Pidió la señora hablar conmigo?
No.
Pero……?=¿¿?=….=?¿¿¿¿….!??¿¿.....(estos signos son para expresar mi incomprensión).
Te he llamado porque tú das más respeto.(¿Cómo?) Has visto, lo has solucionado enseguida.
Estas cosas las tienes que solucionar tú, la próxima vez no me llames para esto.
Decepcionado me quedo porque mi primera vez ha sido decepcionante.
Esta última frase la podría usar con otro tema de conversación, pero no fue mi caso.
Esperaba con curiosidad el día y el día llegó.
Me llama Mis Priscila: Una persona quiere hablar contigo.
Desde la base que el cliente tiene la razón, voy con la idea de solucionar el conflicto de una forma pacífica y con un semblante neutro, con la intención de escuchar para luego intentar razonar una respuesta.
Esperaba encontrar una persona en un estado violento o a una persona enojada, convencida de tener razón y expulsando su frustración. Me vino la imagen de un perro asesino ladrando.
Llego a recepción y hay una señora con su hija. Querían ir al gimnasio. El problema era que la niña al tener 15 años no podía entrar porque los menores de 16 no tienen permitida la entrada .
La señora no está ni alterada ni enfadada. Me pregunta la cuestión y llanamente niego el acceso a la menor. La señora lo acepta y se va.
Extrañado le pregunto a Mis Priscila: ¿Pidió la señora hablar conmigo?
No.
Pero……?=¿¿?=….=?¿¿¿¿….!??¿¿.....(estos signos son para expresar mi incomprensión).
Te he llamado porque tú das más respeto.(¿Cómo?) Has visto, lo has solucionado enseguida.
Estas cosas las tienes que solucionar tú, la próxima vez no me llames para esto.
Decepcionado me quedo porque mi primera vez ha sido decepcionante.
Esta última frase la podría usar con otro tema de conversación, pero no fue mi caso.
lunes, 14 de junio de 2010
Día 3 y tres cuartos
Cuando el del gimnasio (Discretoman) se coge su descanso, otra persona tiene que ir a sustituirlo para que no se quede el gimnasio sin supervisión. Mando a Hiperactivo para la sustitución. Cuando Discretoman vuelva, le toca a Hiperactivo coger sus treinta minutos.
Hiperactivo está como socorrista y entre el descanso del gimnasio y el suyo propio va a estar una hora fuera de la piscina. Se va a la una y debe volver a las dos. Cuando vuelve lo hace a las dos y cuarto en vez de a las dos. El tipo se ha cogido 45 minutos por el morro. Pensé que el chico podría tener problemas en diferenciar media hora de cuarenta y cinco minutos y me acerqué para aclarárselo.
¿Te has cogido cuarenta y cinco minutos de descanso?
Yo no he sido, ha sido el del gimnasio el que se los ha cogido y ha llegado quince minutos más tarde.
Voy al gimnasio y confiando en las acusaciones de Hiperactivo le digo a Discretoman: Sobre los descansos, no te puedes coger cuarenta y cinco minutos.
Si yo no me los he cogido. (Esto es un pitorreo)
¿Cómo dices?, le digo.
Solo he estado media hora. (Viva las contradicciones) ¿Ahora como lidio con estos dos?
Sigue diciendo: Antes de irme a comer, he estado unos diez minutos hablando con Hiperactivo y luego he cogido el descanso.
Con esta experiencia aprendo que en el caso de un conflicto bilateral he de escuchar las dos versiones de los hechos antes de sacar conclusiones y luego actuar en consecuencia.
Al del gimnasio, le suelto un rollo sobre la importancia de hacer los descansos a su debido tiempo.
Otra cosa aprendida es que no he de fiarme mucho. Si crías cuervos, te deben gustar los pájaros.( esto de los cuervos era una gracia).
¿Cuál de ellos estaría diciendo la verdad?
Si crees que es Hiperactivo llama al 952405895 y di la palabra "quiromancia"
Si crees que es Discretoman llama al mismo número y di la palabra "quejumbroso"
Esto era otra gracia. No llames al teléfono porque es de una perrera municipal de Málaga.
Hiperactivo está como socorrista y entre el descanso del gimnasio y el suyo propio va a estar una hora fuera de la piscina. Se va a la una y debe volver a las dos. Cuando vuelve lo hace a las dos y cuarto en vez de a las dos. El tipo se ha cogido 45 minutos por el morro. Pensé que el chico podría tener problemas en diferenciar media hora de cuarenta y cinco minutos y me acerqué para aclarárselo.
¿Te has cogido cuarenta y cinco minutos de descanso?
Yo no he sido, ha sido el del gimnasio el que se los ha cogido y ha llegado quince minutos más tarde.
Voy al gimnasio y confiando en las acusaciones de Hiperactivo le digo a Discretoman: Sobre los descansos, no te puedes coger cuarenta y cinco minutos.
Si yo no me los he cogido. (Esto es un pitorreo)
¿Cómo dices?, le digo.
Solo he estado media hora. (Viva las contradicciones) ¿Ahora como lidio con estos dos?
Sigue diciendo: Antes de irme a comer, he estado unos diez minutos hablando con Hiperactivo y luego he cogido el descanso.
Con esta experiencia aprendo que en el caso de un conflicto bilateral he de escuchar las dos versiones de los hechos antes de sacar conclusiones y luego actuar en consecuencia.
Al del gimnasio, le suelto un rollo sobre la importancia de hacer los descansos a su debido tiempo.
Otra cosa aprendida es que no he de fiarme mucho. Si crías cuervos, te deben gustar los pájaros.( esto de los cuervos era una gracia).
¿Cuál de ellos estaría diciendo la verdad?
Si crees que es Hiperactivo llama al 952405895 y di la palabra "quiromancia"
Si crees que es Discretoman llama al mismo número y di la palabra "quejumbroso"
Esto era otra gracia. No llames al teléfono porque es de una perrera municipal de Málaga.
lunes, 7 de junio de 2010
Día 3 y medio
Tenía que llamar la atención a Mis Priscila.
Mis Priscila es una chica alegre, guapa de cara, con la sonrisa siempre puesta, joven. Le saco catorce años. Me estoy haciendo mayor. Con ella he tenido dos momentos de desconcierto.
Un hombre se dejó la funda de las gafas en el suelo cerca del jacuzzi. Mis Priscila estaba hablando con un usuario que tenía gafas y había posibilidades que la funda fuera de él. De espaldas al hombre estuve haciendo señales a Mis Priscila. Señalaba la funda y luego al hombre para que le preguntara si la funda era suya. Pero esta no entendió mis señales. El hombre se fue y al rato volvió para preguntar por la funda. Ese fue el momento en el que Mis Priscila se enteró de el significado de mis señalizaciones.
Tenemos una piscina para niños donde hay una seta gigante por donde sale agua en forma de cascada. El agua de la seta se activa desde recepción. Mis Priscila estaba allí mirándome extrañada. Yo le estaba haciendo señales desde la piscina. Señalaba la seta para que encendiera el agua, pero ella movía su cabeza negando y con expresión de no te entiendo. Le hacia el gesto de girar el interruptor con una mano y señalaba la seta con la otra, pero seguía sin enterarse, también estuve imitando la cascada de agua con las manos pero no había manera. Al final salí a recepción y encendí yo mismo la seta.
En recepción pensaba cuál sería la mejor manera de llamarle la atención por haber estado tanto rato hablando por teléfono con Rosa la Seca.
No quería que fuera una manera brusca porque Mis Priscila tiene sensibilidad juvenil. Esto fue lo acontecido:
Te tengo que decir algo pero ahora mismo no me acuerdo.
¿Qué es? Pregunta ella
No lo sé, ahora no me acuerdo.
¿Qué soy muy trabajadora? ¿Qué soy la mejor socorrista? ¿Qué soy la mejor recepcionista?
Es imaginativa Mis Priscila.
Es algo negativo, le digo. Ella se queda pensado.(No lo iba a divinar)
Ya me acuerdo! No puedes estar tanto tiempo hablando por teléfono. Ella lo acepta y aquí se acaba la historia de la primera vez que llamo la atención. No ha sido tan difícil. He de mejorar, no puedo utilizar siempre la tonta táctica del no me acuerdo.
Mis Priscila es una chica alegre, guapa de cara, con la sonrisa siempre puesta, joven. Le saco catorce años. Me estoy haciendo mayor. Con ella he tenido dos momentos de desconcierto.
Un hombre se dejó la funda de las gafas en el suelo cerca del jacuzzi. Mis Priscila estaba hablando con un usuario que tenía gafas y había posibilidades que la funda fuera de él. De espaldas al hombre estuve haciendo señales a Mis Priscila. Señalaba la funda y luego al hombre para que le preguntara si la funda era suya. Pero esta no entendió mis señales. El hombre se fue y al rato volvió para preguntar por la funda. Ese fue el momento en el que Mis Priscila se enteró de el significado de mis señalizaciones.
Tenemos una piscina para niños donde hay una seta gigante por donde sale agua en forma de cascada. El agua de la seta se activa desde recepción. Mis Priscila estaba allí mirándome extrañada. Yo le estaba haciendo señales desde la piscina. Señalaba la seta para que encendiera el agua, pero ella movía su cabeza negando y con expresión de no te entiendo. Le hacia el gesto de girar el interruptor con una mano y señalaba la seta con la otra, pero seguía sin enterarse, también estuve imitando la cascada de agua con las manos pero no había manera. Al final salí a recepción y encendí yo mismo la seta.
En recepción pensaba cuál sería la mejor manera de llamarle la atención por haber estado tanto rato hablando por teléfono con Rosa la Seca.
No quería que fuera una manera brusca porque Mis Priscila tiene sensibilidad juvenil. Esto fue lo acontecido:
Te tengo que decir algo pero ahora mismo no me acuerdo.
¿Qué es? Pregunta ella
No lo sé, ahora no me acuerdo.
¿Qué soy muy trabajadora? ¿Qué soy la mejor socorrista? ¿Qué soy la mejor recepcionista?
Es imaginativa Mis Priscila.
Es algo negativo, le digo. Ella se queda pensado.(No lo iba a divinar)
Ya me acuerdo! No puedes estar tanto tiempo hablando por teléfono. Ella lo acepta y aquí se acaba la historia de la primera vez que llamo la atención. No ha sido tan difícil. He de mejorar, no puedo utilizar siempre la tonta táctica del no me acuerdo.
lunes, 31 de mayo de 2010
Día 3
En el tercer día como jefe, trabajo con: Mis Priscila en Recepción, El Hombre Discreto en el gimnasio, Amparo limpiando, Rosa La Seca, Hiperactivo y Rizos en la piscina.
Al Hombre Discreto es un muchacho con el que he hablado en muy pocas ocasiones, es un chico discreto.
La jornada laboral es de 8:30 a 17:30. A las once tengo una clase de natación y a las once y cuarenta otra. Los alumnos son adultos. Las dos clases las doy dentro del agua y estoy de once a doce y cuarenta . Con las clases dejo de banda mis funciones como jefe porque no puedo estar mandando y enseñando a la vez. Es una hora y cuarenta que mis subordinados pueden relajarse y descuidar sus funciones. ¿Por qué doy yo las clases de natación? Mi jefe se empeñó en ello.
En la piscina, en la habitación donde está el botiquín hay un teléfono para emergencias. Con él te puedes comunicar con recepción, con el gimnasio y también se pueden hacer llamadas a números privados. Esto último en teoría no está permitido. No es plan que Hiperactivo llame a un teléfono erótico cuando está trabajando. Tampoco puedes estar mucho rato contándole tus problemas al del gimnasio, o a la recepcionista.
Mientras estaba en el agua, veo a Rosa la Seca al teléfono, hablando y riéndose. No le doy al asunto mucha importancia hasta que diez minutos más tarde Rosa sigue al teléfono.
Desde la piscina se ve recepción, hay ventanales por donde muchos padres observan a sus hijos nadar. Miro recepción y veo a Mis Priscila hablando por teléfono y riéndose curiosamente al mismo tiempo que Rosa La Seca. Este es el reflejo de mi pensamiento por su larga conversación:!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr! Esta va a ser mi primera llamada de atención como jefe. Qué emocionate!!! Si le echo la bronca a una, la afortunada se lo comunicará a la otra y así no tengo que enfrentarme a las dos.
Mis Priscila fue la elegida porque cuando pasé por recepción no estaba ocupada. ¿Cómo me dirijo a ella?¿Cuál debería ser el mejor tono de voz para corregir su comportamiento?
Continuará………
Al Hombre Discreto es un muchacho con el que he hablado en muy pocas ocasiones, es un chico discreto.
La jornada laboral es de 8:30 a 17:30. A las once tengo una clase de natación y a las once y cuarenta otra. Los alumnos son adultos. Las dos clases las doy dentro del agua y estoy de once a doce y cuarenta . Con las clases dejo de banda mis funciones como jefe porque no puedo estar mandando y enseñando a la vez. Es una hora y cuarenta que mis subordinados pueden relajarse y descuidar sus funciones. ¿Por qué doy yo las clases de natación? Mi jefe se empeñó en ello.
En la piscina, en la habitación donde está el botiquín hay un teléfono para emergencias. Con él te puedes comunicar con recepción, con el gimnasio y también se pueden hacer llamadas a números privados. Esto último en teoría no está permitido. No es plan que Hiperactivo llame a un teléfono erótico cuando está trabajando. Tampoco puedes estar mucho rato contándole tus problemas al del gimnasio, o a la recepcionista.
Mientras estaba en el agua, veo a Rosa la Seca al teléfono, hablando y riéndose. No le doy al asunto mucha importancia hasta que diez minutos más tarde Rosa sigue al teléfono.
Desde la piscina se ve recepción, hay ventanales por donde muchos padres observan a sus hijos nadar. Miro recepción y veo a Mis Priscila hablando por teléfono y riéndose curiosamente al mismo tiempo que Rosa La Seca. Este es el reflejo de mi pensamiento por su larga conversación:!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr!!Grrr! Esta va a ser mi primera llamada de atención como jefe. Qué emocionate!!! Si le echo la bronca a una, la afortunada se lo comunicará a la otra y así no tengo que enfrentarme a las dos.
Mis Priscila fue la elegida porque cuando pasé por recepción no estaba ocupada. ¿Cómo me dirijo a ella?¿Cuál debería ser el mejor tono de voz para corregir su comportamiento?
Continuará………
lunes, 24 de mayo de 2010
Día 2
En mi segundo día como jefe trabajo con: Jessica Franco en recepción, Sor Sonsoles en el gimnasio, Pepa Verborrea limpiando, Miss Priscila, Hiperactivo y Rosa La Seca como socorristas.
Jessica Franco es una mezcla de detective, gran observadora con destellos dictatoriales. Sor Sonsoles es conformista pero no con su pelo. A veces tiene el pelo rojo y a veces morado. Pepa Verborrea aparte de limpiar no para de hablar. Rosa La Seca es una chica delgada sin conversación.
En estos primeros días no quiero empezar a dar órdenes como un poseso, empezaré a tomar iniciativas cuando tenga más confianza en el cargo.
Hiperactivo sigue con su hiper-actividad hoy ha hecho algo que no he visto hacer en los tren años que lleva abierta la instalación. Ha cogido una esponja, jabón y a limpiado todas las duchas a mano.
Estos ataques de limpieza, salen de él mismo y son sorprendentes porque la mayoría de trabajadores no limpia si el jefe de turno no lo manda.
La tónica creada por los socorrista es la inactividad y la vigilancia desde un mismo punto. Hiperactivo dando vueltas a la piscina y limpiando sin parar crea en los otros un sentimiento de rechazo porque no es habitual ni necesario su exceso de trabajo.
Al principio yo también tenía ese rechazo hacia su forma de trabajar, pero ahora lo respaldo. Si quiere dar vueltas a la piscina, pues que las dé. Si hay varios vigilando y hay poca gente, ¿Porqué no tomar la iniciativa e ir a limpiar?
Es mi campeón.
Una señora me ha preguntado si mi silbato es mágico, la gente está fatal. También,un niño me ha soltado: ¿Sabes que mi hermana tiene el mismo apellido que yo? Al niño se la paso.
Jessica Franco es una mezcla de detective, gran observadora con destellos dictatoriales. Sor Sonsoles es conformista pero no con su pelo. A veces tiene el pelo rojo y a veces morado. Pepa Verborrea aparte de limpiar no para de hablar. Rosa La Seca es una chica delgada sin conversación.
En estos primeros días no quiero empezar a dar órdenes como un poseso, empezaré a tomar iniciativas cuando tenga más confianza en el cargo.
Hiperactivo sigue con su hiper-actividad hoy ha hecho algo que no he visto hacer en los tren años que lleva abierta la instalación. Ha cogido una esponja, jabón y a limpiado todas las duchas a mano.
Estos ataques de limpieza, salen de él mismo y son sorprendentes porque la mayoría de trabajadores no limpia si el jefe de turno no lo manda.
La tónica creada por los socorrista es la inactividad y la vigilancia desde un mismo punto. Hiperactivo dando vueltas a la piscina y limpiando sin parar crea en los otros un sentimiento de rechazo porque no es habitual ni necesario su exceso de trabajo.
Al principio yo también tenía ese rechazo hacia su forma de trabajar, pero ahora lo respaldo. Si quiere dar vueltas a la piscina, pues que las dé. Si hay varios vigilando y hay poca gente, ¿Porqué no tomar la iniciativa e ir a limpiar?
Es mi campeón.
Una señora me ha preguntado si mi silbato es mágico, la gente está fatal. También,un niño me ha soltado: ¿Sabes que mi hermana tiene el mismo apellido que yo? Al niño se la paso.
martes, 18 de mayo de 2010
Día I
En el primer día de trabajo como jefe tenía curiosidad por cómo actuarían los trabajadores con mi presencia. Pensé en la posibilidad de que no me tomaran en serio.
María Macho estaba en recepción, Musculman en el gimnasio, Amparo limpiando y Rizos, Mis Priscila e Hiperactivo en la piscina como socorristas.
Cuando yo era socorrista en ocasiones pasaba varias horas seguidas sin descanso, se hacía pesado y maldecía a los jefes Bartolo y María Macho por ello.
Una de mis iniciativas es dar a los socorristas diez minutos de descanso cada hora.
Como la piscina es el lugar donde pueden ocurrir más accidentes, es el sitio donde voy a pasar más tiempo.
Rizos y Mis Priscila me han confesado que no les gusta trabajar con Bartolo y les gustaría tener más descansos.
Hiperactivo es el nuevo. Como es nuevo, está con una motivación excesiva. Está motivación también la tuvo Musculman al principio, pero se le pasó con el paso de los días. Esperando estámos a que se le baje la tontería a Hiperactivo. El tío no para quito. Da vueltas a la piscina sin parar, limpia como un loco, habla poco y está permanentemente en alerta, observando, como si fuera un cazador en busca de una presa. Está muy bien su motivación ya me gustaría ver así a Mis Priscila o a otros socorrista que se han acomodado en la pasividad con el paso del tiempo. Estuve pensado en darle un golpe seco en la nuca para bajarle de la hiper-actividad pero luego pensé que ya se le pasará y mejor tenerlo así que desmotivado.
El día ha transcurrido tranquilo, no ha venido mucha gente y los trabajadores se han comportado.
María Macho estaba en recepción, Musculman en el gimnasio, Amparo limpiando y Rizos, Mis Priscila e Hiperactivo en la piscina como socorristas.
Cuando yo era socorrista en ocasiones pasaba varias horas seguidas sin descanso, se hacía pesado y maldecía a los jefes Bartolo y María Macho por ello.
Una de mis iniciativas es dar a los socorristas diez minutos de descanso cada hora.
Como la piscina es el lugar donde pueden ocurrir más accidentes, es el sitio donde voy a pasar más tiempo.
Rizos y Mis Priscila me han confesado que no les gusta trabajar con Bartolo y les gustaría tener más descansos.
Hiperactivo es el nuevo. Como es nuevo, está con una motivación excesiva. Está motivación también la tuvo Musculman al principio, pero se le pasó con el paso de los días. Esperando estámos a que se le baje la tontería a Hiperactivo. El tío no para quito. Da vueltas a la piscina sin parar, limpia como un loco, habla poco y está permanentemente en alerta, observando, como si fuera un cazador en busca de una presa. Está muy bien su motivación ya me gustaría ver así a Mis Priscila o a otros socorrista que se han acomodado en la pasividad con el paso del tiempo. Estuve pensado en darle un golpe seco en la nuca para bajarle de la hiper-actividad pero luego pensé que ya se le pasará y mejor tenerlo así que desmotivado.
El día ha transcurrido tranquilo, no ha venido mucha gente y los trabajadores se han comportado.
lunes, 10 de mayo de 2010
El equipo hecho
Bartolo y María Macho, sacan ventaja de su posición de jefes y en ocasiones no limpian o pasan el tiempo perdidos, sin hacer nada.
Antes, Bartolo siempre me mandaba limpiar al final de la jornada, cosa que creía injusto desde mi punto de vista de igualdad como personas, porque él también puede limpiar.
Como he sido antes empleado, no me gustaría olvidarme de ello y no quiero creerme superior por tener ahora una posición de mando.
Cada trabajador, si trabaja seis hora o más tiene derecho a un descanso de media hora y otro de 15 minutos. Si trabaja menos de seis horas solo tienen un cuarto de hora de descanso. Mi función es organizar los descansos y supervisar que la jornada transcurra con normalidad. También abro la instalación por la mañana y lo preparo todo para la llegada del público y al acabar, apago todo, activo la alarma y cierro la puerta.
En mi primer día de trabajo tengo a mi cargo a: Musculman, Rizos, Mis Priscila, María Macho, Hiperactivo y Amparo
Cuando María Macho está en recepción yo sigo siendo el encargado.
Amparo es la de la limpieza
Musculman es un tipo que cuando anda parece que le cueste hacerlo.
Rizos habla mucho y tiene como hobby tocar la batería.
Mis Pricila estudia para ser enfermera.
Hiperactivo no para quieto.
Soy como el entrenador nuevo con el equipo ya hecho. Que no me pase nada.
Continuará...
Antes, Bartolo siempre me mandaba limpiar al final de la jornada, cosa que creía injusto desde mi punto de vista de igualdad como personas, porque él también puede limpiar.
Como he sido antes empleado, no me gustaría olvidarme de ello y no quiero creerme superior por tener ahora una posición de mando.
Cada trabajador, si trabaja seis hora o más tiene derecho a un descanso de media hora y otro de 15 minutos. Si trabaja menos de seis horas solo tienen un cuarto de hora de descanso. Mi función es organizar los descansos y supervisar que la jornada transcurra con normalidad. También abro la instalación por la mañana y lo preparo todo para la llegada del público y al acabar, apago todo, activo la alarma y cierro la puerta.
En mi primer día de trabajo tengo a mi cargo a: Musculman, Rizos, Mis Priscila, María Macho, Hiperactivo y Amparo
Cuando María Macho está en recepción yo sigo siendo el encargado.
Amparo es la de la limpieza
Musculman es un tipo que cuando anda parece que le cueste hacerlo.
Rizos habla mucho y tiene como hobby tocar la batería.
Mis Pricila estudia para ser enfermera.
Hiperactivo no para quieto.
Soy como el entrenador nuevo con el equipo ya hecho. Que no me pase nada.
Continuará...
lunes, 3 de mayo de 2010
La condición
En un lugar muy lejano donde los conductores no te pitan cuando se te cala el coche. Había un chico al que le habían ascendido a jefe. Él solo pidió trabajar los Domingos cosa que le concederían con la condición que ese día fuera el jefe. No le costó aceptar la propuesta porque quería saber como se desenvolvería teniendo el mando.
Los dos jefes previos a su nominación, los cuales siguen en activo, efectúan su labor de manera diferente.
Está Bartolo, un tipo con corte de pelo militar, alto y flaco, recién llegado a la cuarentena. Encubre su baja autoestima y su inseguridad gritando y enfadándose. Usa el grito para hacerse respetar y le funciona. Tiene afán de protagonismo, un alto ego y se le cae la baba delante del gran jefe. Parece querer tener constantemente el control sobre los trabajadores.
La otra jefa es María(A las Marias le suelen llamar Mari)y su apellido: Macho. Pelo rubio y no es muy alta, menor de treinta. Su trabajo como jefa es inapreciable. La mayor parte del tiempo la pasa frente al ordenador navegando por Internet. Ella misma cambia su horario cuando le vine en gana y evita las responsabilidades.
Los dos son muy buenas personas. Pero al protagonista de esta historia(yo mismo) no le gustaría ser como ninguno de ellos.
Continuará....
Los dos jefes previos a su nominación, los cuales siguen en activo, efectúan su labor de manera diferente.
Está Bartolo, un tipo con corte de pelo militar, alto y flaco, recién llegado a la cuarentena. Encubre su baja autoestima y su inseguridad gritando y enfadándose. Usa el grito para hacerse respetar y le funciona. Tiene afán de protagonismo, un alto ego y se le cae la baba delante del gran jefe. Parece querer tener constantemente el control sobre los trabajadores.
La otra jefa es María(A las Marias le suelen llamar Mari)y su apellido: Macho. Pelo rubio y no es muy alta, menor de treinta. Su trabajo como jefa es inapreciable. La mayor parte del tiempo la pasa frente al ordenador navegando por Internet. Ella misma cambia su horario cuando le vine en gana y evita las responsabilidades.
Los dos son muy buenas personas. Pero al protagonista de esta historia(yo mismo) no le gustaría ser como ninguno de ellos.
Continuará....
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