La instalación se abre a las nueve y a la nueve no está ni a la secretaria ni a la de la limpieza. La primera llega a las nueve y media y la segunda a las diez. Muy bonito.
Cada Domingo hay un grupo de niños haciendo un curso de primeros auxilios. El curso lo implanta Manolo King Kong. El Manolo tiene unos cojones grandes como los de King Kong. Con esta frase no me refiero a que Manolo tenga las bolas de un gran tamaño sino que tiene mucha cara y hace lo que le da la gana.
Los otros jefes no tiene los huevos tan grandes cómo Manolo(Claro, King Kong era un gorila enorme) y no le han plantado cara. Ahora, llego yo y me como el marrón.
Manolo King Kong tiene alquiladas dos calles para hacer su curso, pero él utiliza más espacio del debido y nadie le dice nada.
El primer día, utilizó la piscina entera, se lo permití por ser el primer día y porque no había absolutamente nadie en la piscina.
El segundo día, utilizó cuatro calles, también se lo pasé, porque había poca gente.
Estuve hablando con mi jefe de los "güevos" enormes de Manolo y me confirmó que los tiene bien grandes y solo tiene alquiladas dos calles.
El tercer día, había más gente y estaba dispuesto a enfrentarme al gorila.
Manolo estaba donde no debía y utilizaba media piscina. Como no tenía a mi disposición un escuadrón de aviones para hacerle frente, me acerqué y le dije educadamente si podía mover el grupo a las dos calles, las cuales había preparado para la ocasión.
Me dice: Necesito más espacio, además no hay nadie nadando. Yo le digo que no nada nadie porque estás sus niños ocupando el espacio y me dice en forma de amenaza que hoy se moverá pero no la hará el próximo día.
La cosa está muy mala. Apuesto que si le acerco el brazo me muerde.
El hombre estuvo en sus dos calles. Gané la primera batalla, pero la guerra continúa.