jueves, 25 de noviembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Extraño cuento de Navidad (Episodio 1)
En un planeta muy lejano donde los hombres con músculos tienen el miembro pequeño, vive un hombre con voz grave pero con el miembro grande.
La mayoría de los habitantes de éste planeta aparte de no estar musculados (por lo del miembro) tienen la voz de pito. Tener la voz de pito les disgusta, porque es un sonido estridente y molesta sobretodo cuando chillan o cantan. Una cosa positiva de tener el tono de voz alto es que no pueden organizar tontos programas de tele donde concursantes cantan canciones.
Plácido José, el hombre de la voz grave conocido por todos como “Plácido José el hombre de la voz grave” también tiene la voz de pito pero le cambia de tono cuando está resfriado. Es el único en el planeta al que le sucede y nadie tiene constancia de ello, porque el hombre de la voz grave se encarga de estar resfriado constantemente.
Una absurda leyenda decía que un día aparecería un hombre con la voz grave y sería el encargado de viajar a otros planetas para traer a la población la sabiduría de otras civilizaciones.
La razón por la que los hombres musculados (llamados los pichulines) la tienen pequeña es porque al ejercitar el cuerpo, los músculos al coger volumen hacen al aparato reproductor contraerse.
Los pichulines son una minoría, porque ¿Quién va a querer tener la picha pequeña? Son personas preocupados por su imagen y aficionados a comprar las basuras revistas del corazón.
Los habitantes sin músculos llamados: los pichagrande, sienten desprecio hacía los pichulines y cada vez que ven a alguno se lían con él a tortazos, esto lo hacen entre varios porque un solo pichagrande no puede ganar en el enfrentamiento con un musculoso pichulín.
El hombre de la voz grave, estaba preparado para emprender el viaje para descubrir otras civilizaciones porque ya era mayor de edad, porque eso decía la absurda leyenda, sólo cuando llegara a los 51 años (los 51 era la mayoría de edad en este planeta) podría partir hacia nuevos horizontes.
Continuará.....
La mayoría de los habitantes de éste planeta aparte de no estar musculados (por lo del miembro) tienen la voz de pito. Tener la voz de pito les disgusta, porque es un sonido estridente y molesta sobretodo cuando chillan o cantan. Una cosa positiva de tener el tono de voz alto es que no pueden organizar tontos programas de tele donde concursantes cantan canciones.
Plácido José, el hombre de la voz grave conocido por todos como “Plácido José el hombre de la voz grave” también tiene la voz de pito pero le cambia de tono cuando está resfriado. Es el único en el planeta al que le sucede y nadie tiene constancia de ello, porque el hombre de la voz grave se encarga de estar resfriado constantemente.
Una absurda leyenda decía que un día aparecería un hombre con la voz grave y sería el encargado de viajar a otros planetas para traer a la población la sabiduría de otras civilizaciones.
La razón por la que los hombres musculados (llamados los pichulines) la tienen pequeña es porque al ejercitar el cuerpo, los músculos al coger volumen hacen al aparato reproductor contraerse.
Los pichulines son una minoría, porque ¿Quién va a querer tener la picha pequeña? Son personas preocupados por su imagen y aficionados a comprar las basuras revistas del corazón.
Los habitantes sin músculos llamados: los pichagrande, sienten desprecio hacía los pichulines y cada vez que ven a alguno se lían con él a tortazos, esto lo hacen entre varios porque un solo pichagrande no puede ganar en el enfrentamiento con un musculoso pichulín.
El hombre de la voz grave, estaba preparado para emprender el viaje para descubrir otras civilizaciones porque ya era mayor de edad, porque eso decía la absurda leyenda, sólo cuando llegara a los 51 años (los 51 era la mayoría de edad en este planeta) podría partir hacia nuevos horizontes.
Continuará.....
viernes, 19 de noviembre de 2010
El apartamento (capítulo 5)
En el capítulo anterior oia a mi vecina jadear y cuando lo hacia tambien oía a un perro y a un gallo.
Lo del perro lo asociaba a que la mujer se lo estaba haciendo con el animal, pero lo del gallo, no lo podía entender a menos que también se esté cepillando al gallo.
Al final y después de varias largas escuchas con la oreja a la pared he llegado a la conclusión que el ruido procede de la nevera. Es sorprendente.
La nevera o está embrujada o yo tengo mucha imaginación.
Un Domingo, después de trabajar, abro la puerta de mi edificio y la alarma de incendios está sonando. Por la alarma me alarmo( un juego de palabras) Subiendo las escaleras, pienso en la posibilidad de encontrar fuego en mi apartamento. ¿Habré dejado algo encendido? Me veo andando a gatas por el suelo con una nube de humo por encima de mi cabeza y luego luchando contra el fuego como Heman(master del universo) . Aunque no sé si Heman luchaba contra fuegos.
Toco la maneta de la puerta a golpecitos por si está caliente pero no lo está . Toco la puerta y no desprende calor. El ambiente no huele a quemado. Abro la puerta, recorro el apartamento y no hay fuego ¿Qué raro? La alarma sigue sonando. Ando por el edificio por si el fuego está en otro sitio y no hay nada. Voy al panel de control y pone que hay fuego en el pasillo tres, pero en el pasillo tres no hay fuego. Habrá saltado la alarma sola, pienso. Intento desconectar el ruido pero no puedo. No sé a quien llamar para que la desconecten porque a ser Domingo la inmobiliaria que gestiona el apartamento no abre hasta el Lunes y no tengo ningún teléfono para llamar a la oficinista y descarto llamar a los bomberos. Decido pasar de la alarma y ya iré a la oficina a la mañana siguiente
19 horas después.
La alarma sigue sonando, el edificio sigue en pie y no hay fuego. Voy a la oficina y hay una nueva oficinista. Le cuento que la alarma está sonando desde ayer y dice: y ¿que quieres? Abofetearte es la primera cosa que se me pasa por la cabeza, pero no se lo dije. Con la idea de que hay gente lenta para procesar información y sacar conclusiones de la información dada, le comunico que me gustaría parar la alarma. Podría vivir con el ruido perfectamente porque solo me molesta cuando subo las escaleras, pero si puedo elegir, prefiero vivir sin ruido. Llama a un electricista y por la tarde vuelve a reinar el silencio. El día que se queme el edificio paso de consultar a la oficinista, mejor llamo a los bomberos.
Lo del perro lo asociaba a que la mujer se lo estaba haciendo con el animal, pero lo del gallo, no lo podía entender a menos que también se esté cepillando al gallo.
Al final y después de varias largas escuchas con la oreja a la pared he llegado a la conclusión que el ruido procede de la nevera. Es sorprendente.
La nevera o está embrujada o yo tengo mucha imaginación.
Un Domingo, después de trabajar, abro la puerta de mi edificio y la alarma de incendios está sonando. Por la alarma me alarmo( un juego de palabras) Subiendo las escaleras, pienso en la posibilidad de encontrar fuego en mi apartamento. ¿Habré dejado algo encendido? Me veo andando a gatas por el suelo con una nube de humo por encima de mi cabeza y luego luchando contra el fuego como Heman(master del universo) . Aunque no sé si Heman luchaba contra fuegos.
Toco la maneta de la puerta a golpecitos por si está caliente pero no lo está . Toco la puerta y no desprende calor. El ambiente no huele a quemado. Abro la puerta, recorro el apartamento y no hay fuego ¿Qué raro? La alarma sigue sonando. Ando por el edificio por si el fuego está en otro sitio y no hay nada. Voy al panel de control y pone que hay fuego en el pasillo tres, pero en el pasillo tres no hay fuego. Habrá saltado la alarma sola, pienso. Intento desconectar el ruido pero no puedo. No sé a quien llamar para que la desconecten porque a ser Domingo la inmobiliaria que gestiona el apartamento no abre hasta el Lunes y no tengo ningún teléfono para llamar a la oficinista y descarto llamar a los bomberos. Decido pasar de la alarma y ya iré a la oficina a la mañana siguiente
19 horas después.
La alarma sigue sonando, el edificio sigue en pie y no hay fuego. Voy a la oficina y hay una nueva oficinista. Le cuento que la alarma está sonando desde ayer y dice: y ¿que quieres? Abofetearte es la primera cosa que se me pasa por la cabeza, pero no se lo dije. Con la idea de que hay gente lenta para procesar información y sacar conclusiones de la información dada, le comunico que me gustaría parar la alarma. Podría vivir con el ruido perfectamente porque solo me molesta cuando subo las escaleras, pero si puedo elegir, prefiero vivir sin ruido. Llama a un electricista y por la tarde vuelve a reinar el silencio. El día que se queme el edificio paso de consultar a la oficinista, mejor llamo a los bomberos.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Curioso
Me parece curioso que el Papa, obispos, curas.... defiendan
la familia tradicional cuando ellos no tienen ni mujer ni hijos.
El siguiente video es sobre la visita del Papa a Barcelona.
la familia tradicional cuando ellos no tienen ni mujer ni hijos.
El siguiente video es sobre la visita del Papa a Barcelona.
El apartamento (capítulo 4)
Cuando estoy en mi apartamento, a veces oigo el ruido de unos tacones. El ruido puede proceder del piso de abajo y he llegado a la conclusión que los tacones son parte de unos zapatos llevados por una mujer o es un hombre con zapatos de mujer. Donde vivo hay varios edificios y una salida común. Desde la ventana de mi apartamento veo la puerta de salida y puedo ver a la gente saliendo y entrando.
Me gustaría saber quien vive en el piso de abajo. Para hacerlo barajo dos opciones: Picar a la puerta y presentarme como el vecino de arriba. Hola, soy el vecino de arriba, debería decir sonriendo y entregándole un pastel hecho por mi mismo. No sé hacer pasteles, lo podría comprar o hacerle una tortilla. La otra opción, más sencilla, es mirar por la ventana cada vez que oiga el cerrar de una puerta.
Estaba convencido que en el piso de abajo vive una mujer pero cada vez que oigo el cerrar de una puerta después de unos segundo veo a un hombre dirigiéndose a la puerta de salida y con el sonido de otro cerrar de puerta he visto a una mujer atractiva con zapatos de tacón y un niño. Podría ser que el hombre es el marido de la mujer, pero el sonido de puerta de cada uno es diferente.
En ocasiones me ha parecido oír a la mujer jadeando como si practicara sexo, pero solo se le escucha a ella ¿masturbación? Una cosa extraña del momento sonoro es que cuando la escucho oigo también a un perro y luego un gallo. Lo del perro lo puedo asociar a que la mujer se lo está haciendo con el animal, pero lo del gallo, no me salen las cuentas, a menos que también se este cepillando al gallo.
La observación (parezco aquí un detective pasando horas junto a la ventana) me ha hecho llegar a la conclusión que el hombre y la mujer viven en edificios diferentes. Si hago un cuadrado imaginario con la puerta de salida en el medio. El hombre se aproxima a la puerta por la izquierda del cuadrado y la mujer por la derecha.
La resolución de este misterioso misterio es que el hombre vive en el piso de abajo porque al salir de mi edificio yo también me aproximo a la puerta por la izquierda y la mujer vive en el edificio de al lado y nuestros apartamento están pared con pared y es por eso que escucho sus tacones al caminar.
Los de los jadeos, el perro y el gallo, son ruidos constantes, para mi era un misterio sin resolver. ¿Esta mujer que hace? La respuesta del enigma en el próximo capítulo.
Me gustaría saber quien vive en el piso de abajo. Para hacerlo barajo dos opciones: Picar a la puerta y presentarme como el vecino de arriba. Hola, soy el vecino de arriba, debería decir sonriendo y entregándole un pastel hecho por mi mismo. No sé hacer pasteles, lo podría comprar o hacerle una tortilla. La otra opción, más sencilla, es mirar por la ventana cada vez que oiga el cerrar de una puerta.
Estaba convencido que en el piso de abajo vive una mujer pero cada vez que oigo el cerrar de una puerta después de unos segundo veo a un hombre dirigiéndose a la puerta de salida y con el sonido de otro cerrar de puerta he visto a una mujer atractiva con zapatos de tacón y un niño. Podría ser que el hombre es el marido de la mujer, pero el sonido de puerta de cada uno es diferente.
En ocasiones me ha parecido oír a la mujer jadeando como si practicara sexo, pero solo se le escucha a ella ¿masturbación? Una cosa extraña del momento sonoro es que cuando la escucho oigo también a un perro y luego un gallo. Lo del perro lo puedo asociar a que la mujer se lo está haciendo con el animal, pero lo del gallo, no me salen las cuentas, a menos que también se este cepillando al gallo.
La observación (parezco aquí un detective pasando horas junto a la ventana) me ha hecho llegar a la conclusión que el hombre y la mujer viven en edificios diferentes. Si hago un cuadrado imaginario con la puerta de salida en el medio. El hombre se aproxima a la puerta por la izquierda del cuadrado y la mujer por la derecha.
La resolución de este misterioso misterio es que el hombre vive en el piso de abajo porque al salir de mi edificio yo también me aproximo a la puerta por la izquierda y la mujer vive en el edificio de al lado y nuestros apartamento están pared con pared y es por eso que escucho sus tacones al caminar.
Los de los jadeos, el perro y el gallo, son ruidos constantes, para mi era un misterio sin resolver. ¿Esta mujer que hace? La respuesta del enigma en el próximo capítulo.
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