miércoles, 2 de febrero de 2011

Jefe de Domingo ( Día 7)

A las nueve abro la puerta principal para que la gente entre a la instalación. Yo llego media hora antes para prepararlo todo y dejo la puerta de empleados abierta para que mis compañeros puedan entran antes de las nueve. Mis preparaciones son encender las luces, los ordenadores, poner la música, encender las maquinas del gimnasio encender la sauna… etc.
Desde la piscina, veo a un hombre en recepción que no había visto nunca. Era muy pronto para que fuese un usuario. Voy a su encuentro y cuando llego, no estaba ¿Este hombre quien es y donde se ha metido? Barajaba la posibilidad que fuese un ladrón o que hubiera pasado la noche dentro. Me veo inmerso en una trama policial donde el hombre me secuestra y hay persecuciones de coches y helicópteros. Me enamoro de su compinche pero al final la cosa no sale bien porque es liquidarla o salvar a la humanidad.¿Qué hago? He visto muchas películas.
Cuando estoy en recepción lo veo fuera y vuelve a entrar por la puerta de empleados. Con toda tranquilidad me saluda y se dirige a subir las escaleras para ir al gimnasio con toda normalidad, sin presentarse ni decir a que ha venido. ¿Esto cómo se maneja? Me pregunto alucinado.

Perdone,le digo. ¿Va al gimnasio?

No, dice. Voy a tapar una de las paredes de la habitación del rayos uva. Estuve aquí ayer y como no me dio tiempo de acabar voy a acabarlo hoy. Ah muy bien.

Subo con él porque no me fío y una de las paredes estaba deteriorada.
Alucino con mi jefe que no me haya dejado una nota anunciándome el acontecimiento.
Después de una hora, me llaman desde recepción porque el obrero requiere de mis servicios.
¿A ver que quiere este? Querrá enseñarme la obra de arte y decirme que ya ha acabado. Espero que no me pida dinero o me secuestre.
Cuando lo encuentro, dice que tenía otra trozo de pared para reparar pero que no se acuerda donde estaba.

¿Cómo dice?
¿Pero no se lo dijo ayer el jefe? Le pregunto

Si me lo dijo, y lo vi, es pequeño, pero ahora no sé donde está, dice él.

¿Se acuerda si estaba en la planta de arriba o en la debajo?

No, dice.

¿Cerca del gimnasio?

No, no me acuerdo, dice.

Esto es de locos.
Pregunto a la de recepción, al del gimnasio y a los socorristas pero ninguno sabe nada.
Ver al hombre desconcertado, hace que me desconcierte y me dedico a buscar el deterioro en la pared, pero no veo nada. Hasta que entro en el lavabo de mujeres y lo encuentro.
Se lo digo al personaje tapa paredes y a los 15 minutos, acaba y se va.
¿Quién ha contratado a este tipo?
Vivan los profesionales.