sábado, 10 de noviembre de 2012

En la ciudad III

Pasamos el día juntos. Comemos y vamos a otro museo. El arte abstracto no lo veo con claridad. Ella esta ensimismada. En cada sala hay un empleado del museo sentado en una silla con cara aburrida. No parece un trabajo muy divertido. Me pregunto si pasan el tiempo analizando a la gente y si saben reconocer al visitante ignorante de arte como yo o al que realmente sabe. En cada sala, parece haber alguien muy listo explicando a sus acompañantes el cuadro de turno. Magdalena es la lista, la experta. Ella me explica lo que el artista expresa en cada obra, pero yo solo veo rayas sin significado. Mi sobrino de cinco años podría dedicarse al arte abstracto. Soy un ignorante. Vamos a otros dos museos, en el último hay una exposición de esculturas raras ¿Cuántos exposiciones raras habrá en esta ciudad? En el pueblo donde vivo solo hay un museo, Hay cuadros más realistas, donde se puede ver el mundo que nos rodea. Hay cuadros de flores, mujeres en bolas, cuadros de árboles y más mujeres en bolas. Por la exposición, voy detrás de ella cansado de andar, arrastrándome por cada sala. Me duelen los pies y tengo dolor de cabeza. Empiezo a creer que una sobreexposición repentina al arte abstracto me va a crear un traumatismo craneoencefálico agudo. Podría pasar horas y horas visitando museos, dice Magdalena Yo podría pasar días enteros, digo. ¿Por qué habré dicho lo contrario a lo que pienso? Me abraza como si yo fuera su obra de arte preferida. Me encanta ver arte contigo, miento. Y me da un largo y apasionado beso Me pregunto si practicaríamos sexo si le compro uno de los cuadros Mira lo que he pensado, dice cogiéndome las manos. ¿Sexo? pienso Me voy a Roma mañana. ¿Mañana? Si, siempre he querido ir a Roma, voy a ir pasar un año. ¿Un año? Si, voy a estudiar arte. Había pensado que podría venir conmigo. ¿Yo? Si tú. Sé que es un poco repentino, y que nos conocemos hace muy poco, pero nos llevamos tan bien y disfrutamos tanto juntos, que me gustaría que vinieras. Pero si esta noche vuelvo a mi pueblo, a mi apartamento y mañana tengo que trabajar. Déjalo todo y vente conmigo. Hazlo por el amor al arte. ¿Arte?, ¿amor? ¿Qué me dices? pregunta Creo que no. ¿No vienes? No. ¡Tú eres un idiota! Me da una bofetada y se va dejándome abstracto en el museo. Creo que se ha sentido un poco defraudada después de mi negativa. En roma tiene que haber muchos museos. La historia con Magdalena se acaba y también mi estancia en la ciudad. Tengo que volver al pueblo donde vivo. Voy a venir más veces a la ciudad, tengo más cosas por ver. De momento, ya he visto los museos. Continuará....

1 comentario:

  1. Buenas,

    Nos gustaria invitarte a unirte a nuestro proyecto de literatura. Se llama Publize.com y es una red social para amantes de la literatura, en la que los escritores pueden darse a conocer o difundir su obra y los lectores encontrar cualquier tipo de lectura.

    Te animamos a probarlo. Puedes darte de alta en www.publize.com, donde también podrás encontrar información. No hay que pagar nada ni dar tu cuenta ni nada por el estilo ;)

    Saludos

    ResponderEliminar